I know it's Over - C.K. Kelly Martin

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I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Sáb Jun 18, 2011 6:53 pm


Puro, No planeado, Perfecto.
Esos eran los planes de Nick para el verano antes de que Sasha entrara en escena. Con el daño colateral del divorcio de sus padres todavía resolviéndose, y con Dani (su chica del momento) molesta por casi cualquier cosa, complicaciones son lo último que necesita...
Sin embargo, todo eso cambia en el verano, cuando Nick se encuentra a Sasha en la playa. De repente está completamente perdido en una relación y sorprendido de notar que no lo importa. Pero el mundo de Nick cambia de nuevo cuando Sasha rompe con él. Entonces, semanas después, mientras Nick aún se recupera de la ruptura, ella llega a tocar a su puerta y le dice que está embarazada.
Nick se encuentra luchando en su interior para poder entender a la chica por la cual no deja de preocuparse, la cual insiste que todo termino.

“¿Cuántas veces puede una persona romper tu corazón?”





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Sáb Jun 18, 2011 6:58 pm

Uno
Traducido por Zulex

La primera vez que Sasha se extendió atreves de mi cama, sentí que el mundo había cambiado. Ella llevaba pantalones cortos de jeans y una camiseta llanamente blanca, no la pequeña, cortada que muchos tipos de chicas llevan— Sasha nunca usa ese tipo de cosa. “Por lo tanto, tienen que ser mis reglas” repitió ella, apoyando su cabeza en alto y mirándome constantemente a los ojos. Me quede mirando sus largas piernas, bronceadas y pensé: No jodas esto ahora, Nick.
“tus reglas,” estuve de acuerdo, y no metí la pata, no a continuación de todos modos. Fuimos así durante casi cinco meses, extendiendo sus reglas, reescribiendo juntos, hasta que ella me dijo que estábamos poniéndonos demasiado serios, que yo era demasiada distracción y que tuvo que pensar en su futuro.
“Necesito preocuparme por la escuela”, dijo ella, cruzando los brazos y frunciendo el seño, como solo puede Sasha- como si el mundo estaba llegando a su fin.”No es acerca de tratar de conseguir la píldora”.
“Di algo”, dice ella con urgencia, agarrando mi brazo y apretando fuerte. “No me hagas esto Nick.”
Echo un vistazo por el camino hacia mi casa, a todas las luces de carámbano, pero mi madre continuamente se olvida de encenderlas, y al dolor fuerte distante de mí brazo. Papa estará aquí para recogerme en menos de una hora. Navidad en su lugar con Bridgette — Ese era mi gran problema hasta hace treinta segundos.
“Nick” Sasha repitió. La nieve está cayendo sobre su pelo y ella está usando los guantes de cuero que su madre le compro a finales de octubre. Ella todavía se ve hermosa para mi, por lo menos se que haría si pudiera sentir cualquier cosa.
Paso una mano por mi cabello coronado de nieve y digo. “esto tiene que ser un error.” Esto es lo que dice todo el mundo y ahora sé porque.
“¿no crees que lo comprobé?” Sus manos se cerraron en puños. “¿crees que habría venido aquí a decirlo si no lo supiera a ciencia cierta?”
“No sé lo que tu harías Sasha.” Me acerco hacia ella. El cielo está lleno de un blanco tan brillante como la luz solar. “Yo no te conozco mas ¿recuerdas?”
Sasha se ríe como si me odiara. Se da vuelta en dirección a la carretera y se queda allí, inmóvil. Ella está dispuesta a esperar, para convertirse en una especie de princesa de hielo en el borde de mi jardín. No es un cuento de hadas agradable- la embarazada ex novia- pero supongo que la mayoría de ellas no lo son. No en el principio de todos modos.
Echo un vistazo al pelo oscuro derramado en la parte posterior de la capa de Sasha y temblé. Mi corazón dejo de latir al comenzar esta conversación.
“entonces ¿qué quieres que diga?” instantáneamente doy un paso atrás. Sasha se ríe de nuevo, sacude la cabeza y mira por mi calle. Que ha hecho ella para merecer esto, eso es lo que ella está pensando, sin duda. Hay nieve en sus pestañas, sus mejillas están rojas y de repente me siento como un completo gilipollas.
“¿Alguien más lo sabe?”
“Lindsay estaba allí cuando me hice la prueba.” Ella se giro para mirarme desde la esquina desde sus ojos. No es prudente mirarme todavía. Ella no sabe qué voy a ser.
“¿Qué paso con tus padres?”
Sasha no se ríe en esta ocasión. Sus padres no son ninguna broma para cualquiera de nosotros. Pasamos cinco meses organizando reuniones y entrenamiento Lindsay y otros amigos de Sasha en coartadas. Nosotros ni siquiera estuvimos cerca de ser atrapado. O al menos eso pensé.
¿Y qué paso? Bueno, yo sé lo que paso, pero apenas se califico como un error. Y fue una vez eso es todo. Extiendo la mano y toco el brazo de Saha. — ella no se alejo. Ella es más madura que yo tal vez, al menos ella ha tenido más tiempo para pensar. “Deberíamos haber ido—“Empiezo pero Sasha está muy por delante de mí.
“Sé que debimos...” sus mejillas hundidas, a cabo el frio le roba las palabras de sus labios. “Yo deseo lo hubiéramos hecho. Es demasiado tarde ahora.” Nuestros ojos se bloquearon. Congelaron. “¡Mierda!” Sasha exclama, con los ojos en la carretera.
Es el motor de mama que viene por la calle hacia nosotros, agitando, con la cara extrema de felicidad fija firmemente en su lugar. Si hay una cosa que no puedo tratar ahora, es que cojo frente a unas felices fiestas. Lo real es lo bastante malo, pero mama imita de mierda, toda la vida real de las vacaciones y me recuerda a una época cuando ellos utilizaban en el sentido de algo además de intentar demasiado duro. O tal vez en ese entonces yo estaba muy impresionado por cosas como empresas de navidad, fiestas, donde el jefe se vestía como un flaco Santa Claus y repartía juegos de mal gusto e imitaciones de figuras de acción. Quiero decir, sé que no era perfecto. Recuerdo los argumentos también como cualquiera, pero también recuerdo los cuatro de nosotros dando vueltas mirando las luces de navidad de semanas de antelación y mis padres tomando turnos trayendo a mi hermana, Holland, y yo de compras para otros presentes. Algunos de los que eran reales. Puedo sentir la diferencia.
“Sasha me tengo que ir”. Le digo “mi Papa me recogerá pronto”
Sasha me lanza una mirada incrédula. ”Esto es importante.”
“Si lo sé” doy un paso atrás cuando mama detuvo el viaje. “te llamare cuando llegue ¿vale?”
Sasha no espera que mi mama salga del coche. Ella se fue, levantando la nieve y cruzándose de brazos delante de ella. Sé que es una cosa de mierda que se puede hacer —Simplemente dejarla ir así—, pero no puedo evitarlo. Bueno yo podría, pero no quiero tener que intentarlo. Sigo pensando que tal vez se equivoco acerca de todo esto. Aquellas pruebas no pueden ser cien por ciento exactas— no hay nada.
Mama abre la puerta del coche, se agacha frente al asiento del acompañante, y sale con una colección de bolsos. “Nicolás, dame una mano”, dice ella y me entrego la mitad de su escondite. Esa estúpida sonrisa rancia se extendía por su cara tan fuerte que prácticamente se momificaba. “abre la puerta, por favor.” Ella canta todas las canciones como infantiles. Me alegra de que no vaya a estar aquí para navidad, si quieren saber la verdad. Todo lo pretendido me da un dolor de cabeza horrible, pero cuando Holland o yo decide parar, mama se retira en un estado catatónico.
Saco las llaves de mi bolsillo, abro la puerta, dejo caer las bolsas las cuales bajaron por el muro, y me preparo para correr arriba antes de que mama pregunte sobre la antigua presencia de Sasha en el césped. Holland se acerco dando vuelta en la esquina hacia mí, su arcoíris de colores el cabello en una cola de caballo y sus piernas ahogadas en pantalones anchos, antes de que yo pudiera hacer mi escape.” Hay un mensaje de Babette en la maquina” masculla. “Ellos van a venir un poco más tarde de lo esperado debido al riguroso tiempo” Me rio a pesar de todo. Si supieran Bridgette, que es exactamente como suena, ella nació en un club de campo.
“Luces” dice Holland abruptamente. Ella corre por delante de mí, para coger las luces de carámbano, casi chocando con su madre en la puerta.
“Solo una vez me gustaría llegar a casa y las luces de navidad estuvieran,” Mama se queja “Es la víspera de navidad, por amor de dios.” Ella se vuelve hacia mí, con los labios al borde de una nueva frase “Nicholas—” corte rápidamente, haciendo todo lo posible para distraerla, “Es demasiada nieve para conseguir realmente oscuridad.”
Mama asiente con la cabeza y le entrega las bolsas a Holland. “¿Cuáles son estas?” Holland pide. Gracias, Holland. Me quite los zapatos y corro escaleras arriba para empezar a empacar, la voz de Holland flota través de la rejilla de ventilación debajo de mi escritorio. A veces me pregunto lo que haría mama sin Holland y yo. Tal vez ella sería una persona sonámbula todo el tiempo.
Empiezo a vaciar mi armario en mi mochila. Demasiada ropa —necesito una mochila más grande. Voy a tener que llevar a la actualidad a papa. El va a estar decepcionado de que solo hay una; el dio a entender lo suficiente sobre la compra de algo Bridgette también. Le dije a el que tenia suerte que iba a venir en primer lugar. Mira a Holland, que no ha hablado con él desde que se entero de Bridgette o Babette, como ella prefiere llamarla—el marzo pasado.
Bridgette no es realmente el tipo de Babette; sin embargo, por una cosa que es demasiado vieja, y por otro ella tiene mucha clase. Demasiada clase para su propio bien, en realidad, ella es bastante engreída. Sin embargo Holland tiene un punto. Siempre lo hace. Holland es de catorce y medio va de los treinta, más o menos a ella le gusta pensar. Ella nunca conseguiría meterse una situación como la de Sasha.
Mierda mis manos están temblando. Dejo caer la mochila en mi cama y muevo los dedos de mi mano derecha en frente de mí. Me veo como una especie de monstruo que habla con sus múltiples yo en la calle. No sé si puedo seguir con esto. ¿Cómo puede pasarme esto a mí?
Me siento frente de mi cama y trato de calmarme. No puedo pensar en nada, no en estos momentos. No, lo que está mal. Necesito pensar en otra cosa en absoluto, algo de distracción. Pero eso me hace pensar en Sasha también. Yo estaba comenzando a lidiar con el hecho de que yo era una distracción no deseada. ¿Sabes lo que se siente ser una distracción no deseada? Esto era peor que nunca haber estado con Sasha. Me sentaba hay en la clase de ley, mirando la parte de atrás de su cabeza y pensando en todas las cosas que he cambiado de nosotros. Las coas podrán haber estado en lo correcto, creo. Solo necesitábamos una nueva oportunidad. Pero ahora supongo que nunca lo sabré con certeza. Hay un golpe de fuego rápido en mi puerta y antes de dame cuenta, Holland estalla en mi habitación. Ella arruga la nariz y me mira con ojos muy abiertos. “¿Qué estás haciendo?”, pregunta. “Parece que estas orando.”
“Correcto” digo con sarcasmo “Soy un fanático del armario.”
“Okayyyy. No quiero saberlo.” Holland se queja. “Mi madre mando a preguntarte si quieres algo de comer antes de irte.”
“No” dije, frunciendo el seño.”¡Fuera de aquí!” Holland estudia la pila de ropa medio metida en mi mochila y frunce las cejas. “¿Estas sorda Holland?”
Ella mira embobada hacia mí como si yo fuera certificable. “Tú sabes que es solo un día y medio, Nick. Tu no necesitas todas esas cosas.” Ella trata su visión de rayos X sobre mí, pero creo que no funciona porque dice, “Tu vas a regresar ¿No es así?”
“Por supuesto que voy a volver. ¿Tu crees que me quedaría allí con papa y Bridgette?”
“¿Qué pasa con toda la ropa, entonces?” pregunta con recelo.
“Nada” sacudo mi cabeza por ella como su idea es ridícula. Esto es demasiado. Yo nunca dejaría a mama y Holland atrás. La culpa me llena de lágrimas. De todos modos papa no me quiere con él y Bridgette menos. Prácticamente están viviendo juntos en estos días y me echaría a perder el ambiente romántico. No hay nada como un adolescente de dieciséis años, con una ex embarazada para proporcionar una revisión de la realidad ¿Cómo podría incluso decirles?
“Mi mente estaba en otras cosas.” Añadí. “Eso es todo.” No le dije a Holland que otra cosa y ella no pregunto.
“Está bien” dice. Supongo que suena aliviada. “Así que no hay comida ¿verdad?”
“No tengo hambre.” Quiero añadir que yo no iría a ninguna parte así, no sin antes hablar con ellas primero y probablemente bajo ningún concepto, pero no. Parece que no puedo decir nada de las cosas bien hoy.
Doy un salto, le doy un apretón de manos y eso es todo. Holland cierra la puerta detrás ella. Ella tiene razón sobre la ropa. Yo no necesito una mochila tan grande, después de todo. Saco un montón de camisetas en mis brazos, las arrojo en el armario abierto, y colapso en la cama. ¿Dónde estará Sasha? Me pregunto. ¿Sabrá ella que decirle a sus padres? Yo no estoy preparado para eso. Ni siquiera estoy dispuesto a conocerme a mí mismo.
Pude cambiar el estéreo, subir el volumen, y tenderme boca abajo sobre la almohada, escuchando Beanie Sigel. Lo mismo le ocurrió a uno de mis llamados amigos del año pasado. En realidad el tipo es casi un imbécil. Hablo con su novia en tener un aborto. Él le dijo que era lo mejor, porque nadie tendría que saberlo y que solo podrían seguir de la forma en que estaban. No sé lo que ella quería hacer, pero a la final lo hizo y no siguió adelante tampoco. El rompió con ella dos meses después y entonces todo el mundo lo sabía. Me acuesto pensando en eso y sobre el pasado verano y los meses antes de convertirme en una distracción y en Sasha que se dio cuenta que tenía que tomar en serio su futuro. “No quiero que esto sea demasiado pesado” Sasha dijo en ese momento. “¿Sabes lo que quiero decir?”
Claro, Sasha. Pero resulta que no puedo controlar mis sentimientos. Todavía no puedo entender como ella lo hizo, como ella pudo tirar el enchufe sobre nosotros tan rápido; me daba vueltas la cabeza. Podríamos haber trabajado este último mes. Yo la hubiera ayudado, si ella me hubiera dado una oportunidad. Pero nada de eso importa ahora. Lo hecho, hecho esta.
Me forcé yo mismo en la cama y arregle el cabello en el espejo. No quiero cualquiera pregunta, cualquier aspecto extraño. Tengo que ser muy normal, el hijo sin incidentes.
“Todo está bien” les diré, y guardare las malas noticias para una conversación telefónica. Por supuesto que mama no va ser nada fácil. Ella pretenderá que no pasa nada o mirara a través de mí como si yo hubiera ¿desaparecido?
Mis manos ya no están temblando más. Me siento al final de mi cama, mi mochila al hombro, y espero. La música ayuda un poco pero no lo suficiente, y finalmente es hora de bajar las escaleras. Si he esperado mucho tiempo, mama se mostrara aquí de todos modos, envolvería sus brazos alrededor de mi como si estuviera ahogándose y me desearía una feliz navidad. Yo se que ella no quiere que me vaya. Ella desea que yo pudiera ser como Holland, sólidamente de su lado, pero no puedo.
“Se rompió el corazón de mama” dijo Holland la primera vez que nos dividimos hace dos años. “¿Cómo puedes tu incluso mirarle?”
Pero lo que él hizo no tiene nada ver conmigo. No quiero que nadie más este consiente. “¡No me arrastre con ella!” Le grite.” Usted no es la moral autoridad de esta familia.” Nos dijimos muchas cosas peores y después pasamos mucho tiempo sin hablarnos. Holland no volvió hablar de mi padre más, solo de Bridgette.
Mi teléfono sonó en la parte de atrás de mi mochila. Lucho fuera de la mochila, mama camina furtivamente hacia mí y me entrega tres paquetes envueltos en papel de bastón de caramelo, cada uno cubierto en un arco de colores diferentes. Dejo que suene el teléfono, le planto un beso en la mejilla de mi madre, y balanceo los regalos debajo de mi brazo izquierdo.
“Gracias” le digo. “Quieren que los abra ahora.” Mis regalos para ella y Holland ya están en el árbol, esperando por la mañana de navidad, pero mi madre siempre ha tenido que ver a la gente abriendo sus regalos.
“Los puedes abrir con tus padres.” Dice. “Pégalas en la parte superior de la pila.” Eso es un golpe al dinero de papa, si, el tiene un montón.
“¿Enserio? Podemos dejarlo hasta que yo llegue a casa si tu quieres para abrirlo juntos.”
“No, no” ella frunce sus labios mientras mira través de las puertas francesas abiertas al árbol de navidad “No es lo mismo si no es en el día.”
Esto es nuevo para mí, pero no tengo energía para juegos de la cabeza. “Bien, entonces” le digo. Fuera un coche toca la bocina. Última oportunidad, Pienso. Última oportunidad para confesar y decirle lo que paso. “Ese es mi padre” le digo. “Mejor me voy.”
Mama grita a Holland para qué venga y me diga adiós. Holland baja a la puerta de entrada. “Buena suerte” ella grita, mientras yo doy un paso en el aire frio. Ella no tiene idea de lo mucho que la necesito.
Ahora, cualquiera pensaría que mi padre seria un hombre moderno, con lo del divorció a la edad media y una nueva novia, pero no lo es. El tiene todas las expectativas de la edad, y antes de entrar al coche, dice, “¿Qué le ha hecho Holland a su cabello? Apenas pude reconocerla.”
“Ese es el estilo de ahora.” Bidgette arrulla con voz de aloe vera. “Piercings y tatuajes.”
“No es una gran cosa.” Digo con el seño fruncido. Odio cuando Bridgette trata sonidos inútiles, Como si ella tuviera una idea de lo que está pasando. Si quiero saber que tenedor usar, le pregunto a Bridgette, eso es todo para lo que ella es buena. A veces me pregunto lo que el anciano puedo haber pensado, hiendo tras Bridgette. ¿Era esto lo que le faltaba a su vida una placa decente?
“Entonces ¿Cómo estas Nicholas?” papa pregunta, sabiamente dejando el tema.
Aquí es donde las cosas se ponen difíciles. Mi concentración no es nada buena en estos momentos. Por otra parte mi padre no es el tipo más perceptivo en el mundo. ¿Qué sabe el acerca de la conducta normal de un adolescente?
“estoy bien.” Le digo. “Muy cansado. Un día de trabajo muy ocupado. Hasta podría tener una siesta durante el camino. ” La parte de ocupado es bastante cierta; multitud de última hora, los padres metidos en Sport 2 en busca de patines en línea, tablas de snowboards, y camisetas de equipos. Nunca puedo dormir en coche, bueno, no desde que tenía siete años.
Me quede atrás en el asiento trasero, dejando que mi cabeza descanse a un lado. Era Sasha la que llamo antes. Lo sabía ya sin mirar. ¿Por qué no entiende que no puedo hablar con ella ahora? Yo la llamo de nuevo…. Más tarde. Si no ella estará obligada a llamar a Holland para obtener el número de mi padre, si no lo hago.
El padre de Sasha no fue nunca un gran fan mío. El no era mal educado al respecto. Pero no lo ocultaba bien. El entraba y se situaba junto a la televisión a las nueve y media, anunciando que ya era hora “De Nick regresar a su lugar de residencia.” Podría haber sido divertido si lo hubiera dicho de la manera correcta, pero nunca lo hizo; él lo decía como si yo hubiera estado encerrado en su sala de estar por los últimos siete años, viviendo de sus comestibles y vomitando detrás de su sillón.
Me encontré con él en la playa una vez, en agosto, cuando Sasha estaba dando clases de natación. Yo había planeado pasar el rato con ella ese día, entre las clases. La playa estaba repleta de niños horneándose en el sol. Un grupo de ellos en trajes de baño que gotean se apiñaban alrededor de Sasha en el muelle, esperando por ella a que despidiera la clase. Ellos se escabulleron hacia la costa cuando ella se despidió y camine a través de ellos, gritando su nombre.
“Nick, mi papa está aquí” Sasha advirtió, mirando rápidamente por encima de mi hombro, y ahí estaba el, caminando hacia nosotros con una camisa de golf y pantalones de algodón. “Sasha, ¿te has puesto el protector solar?” Le pregunto a ella, dándole un vaso de papel lleno de agua.
“Si, yo me puse protector solar, papa.” Ella dijo con un fajo de impaciencia, pero sonrió y levanto el agua a la boca.
“Y tú también estas aquí.” Su padre agrupo sus cejas mientras me analizaba. El siempre me hablo con la misma voz nasal apretada.”¿Eso significa que no tendré el placer de su presencia en la cena de esta noche?”
Vamos a poner las cosas en orden, yo evito a la familia de Sasha y su casa tanto como me sea posible, pero se trataba de una niña con un toque de queda Nueve-treinta que tenía instrucciones estrictas de no entrar en mi casa sin una cita confirmada personalmente por mi madre.
“Papa, deja de ser un dolor.” Sasha confirió. Al parecer ella podía salir a decir esas cosas de vez en cuando, siempre y cuando se cumpliera con las reglas.
“Son tan sensibles.” Suspiro su padre, sus finos labios caídos con el seño fruncido. “No llegues tarde a cenar.” Se dio la vuelta y se dirigió hacia el estacionamiento, sin mirar atrás.
“Son tan sensibles.” Repetí sarcásticamente, una vez que estuvo fuera del alcance de su oído. “¿Cuál es su problema?”
“Tú sabes cuál es su problema.” Sasha me miro como solía hacerlo, como si hubiera hecho algo increíble. “Nosotros. Solo hay una cosa que podemos hacer para hacerle feliz.” ROMPER. No iba a ocurrir pronto. Les puedo decir, su actitud estaba empezando a molestarme, sin embargo. Ya las reglas eran lo bastante malas.
Mi toalla estaba colgando alrededor de mis hombros, esperado para golpear la arena. Yo sabía que tenía que dejarlo ir, pero no pude. “Sé que no confía en mí, pero no tiene que ser un total idiota al respecto.” Le dije.
Sasha tomo un sorbo de agua. “No todo el mundo es como tus padres, Nick. Algunas personas ni siquiera pueden tener novios a los dieciséis años. Es probable que simplemente no los conozcas.”
No, yo no los conozco. Solo se lo mucho que odia Sasha decepcionar a su padre. ¿Querrá protegerla de esto también, o va a cambiar lo que siente por ella? No quiero ser el que cambie su vida de esa manera.
Me escondo en el asiento, escuchando a papa y Bridgette discutir la cena de navidad. Los padres de ella van a estar allí, al parecer, y algunos ancianos tíos de mi padre. Demasiadas personas. Yo no creo tenga un buen desempeño en ese momento.
“Mierda” Aprieto los puños. Bridgette y papa miran hacia mí. Mi primera idea y la he dicho en voz alta. Mi mochila está sonando otra vez. No va dejar de sonar. Suena, suena y suena. Ella está volviendo a marcar y no se detendrá. Excavo en mi mochila, agarro mi celu, y presiono en mi oído. “Así que finalmente, decides tomarlo.” Sasha dice en voz baja.
“Estoy en el coche de mi padre te dije que te llamaría cuando llegara.”
“Tú no estabas muy convencido. ¿Sabes lo que es estar aquí esperando a que me devuelvas la llamada, Nick? Cada segundo es….” Su voz se quiebra en la última palabra. Ella traga, se detiene y comienza de nuevo, mas fuerte: “No me obligues a llamarte de nuevo.”
“Yo puedo apagar mi teléfono.” Amenazo, y por un momento me hace sentir bien. No estoy completamente impotente, todavía puedo hacerle daño.
“¿Harías eso?” Sasha pregunta, su voz se hunde. La imagino recostada en mi cama, como hizo el primer día, solo que esta vez ella esta marchitándose enfrente de mí. ¿Qué paso con sus reglas?
“No, yo no.” Le digo, pero es demasiado tarde. Sasha colgó. Nada bueno va a suceder nunca más. Papa y Bridgette son gentiles al pretender que nada ha pasado. Reanudan su conversación, sus voces mas animadas esta vez. Pero yo no puedo hacerlo. No puedo fingir. “Papa tenemos que parar.” Le digo.
“Tenemos un largo camino por recorrer.” Bridgette declara; me parpadea su propia marca especial de irritación. “Ya estamos atrasados.”
Sigo sosteniendo el teléfono en silencio en mi mano. No volverá a sonar, no esta noche, pero no puedo fingir ni un minuto más.
“Papa, tenemos que parar en algún lugar.” Me declaro “Ahora.”
Papa mira sobre su hombro hacia mí, con el seño fruncido “¿Qué pasa, Nick?”
“Para haya.” Señalo un Burger King más adelante.
“¿Qué es esto?” El demanda. Se desvía hacia el estacionamiento de comida rápida y eso es todo; lanzo mi mochila sobre mi hombre y la cabeza hacia la puerta. Me apresuro a través del Burger King por delante de los dos cajeros de espera, y atreves del encargado del baño. Entro, pulso con fuerza el número de Sasha en mi celular y espero.
Se podría pensar que estaría esperando mi llamada. Se podría pensar que hubiera contestado el teléfono de inmediato. Pero no, no Sasha. Ella sabe que soy una mala noticia. “Hola” una voz dice por fin. “¿Hola?” La voz es de su padre. Si él no me odia ya, muy pronto lo hará. Siempre voy a ser la persona que arruino todo para Sasha. El no va entender que ella también lo arruino todo para mí.
“¿Puedo hablar con Sasha?”Mi voz no es ni siquiera un sonido normal. Suena más como una llamada al 911, Pero ¿qué diferencia hace?
Hay silencio en el otro extremo del teléfono por un largo tiempo, y luego un clic, como si alguien colgó, la línea no se muere, sin embargo, Sasha ha estado en la línea, me ha escuchado, durante poco tiempo.
“Sasha” le digo. “Habla conmigo.”
“¿Para qué?” pregunta, suena años luz de distancias. “No tienes nada que decir, Nick. Durante todo este tiempo he estado sentada aquí esperando para que tú llames y el problema no se fue, no desapareció. Todavía estoy embarazada.” Ella se ríe y queda en silencio. .. “Ya ves. Tu todavía no tienes nada que decir.”
“Sasha” Comienzo. Mi estomago esta agitado y mi mente es un nudo. Yo no soy el padre de alguien. Esto no es como se supone que funciona. Tengo un trabajo a tiempo parcial en una tienda de deportes y otro año y medio de escuela secundaria. No sé cómo hacer feliz a nadie. Recuerdo al padre de Sasha trayéndole agua. Sus reglas estaban en mi camino. Así de estúpido soy.
La puerta se abrió detrás de mí, me gire en redondo con el teléfono pegado a mi oreja. No voy a colgar a Sasha esta vez, no por cualquiera.
Papa mira hacia mí, como si yo fuera un total desconocido. “Nicolás, ¿Qué estás haciendo aquí?” pregunto, no naturalmente tranquilo. “¿Por qué no volvemos al coche?” el debe de haber llegado a la conclusión estoy en las drogas. Lo leería en algún artículo, O Bridgette, y esta es la forma en que se supone que se aborda a un adicto a la salida. No hay movimientos bruscos.
“Vamos” Sasha dice con amargura. “¿Por qué no me llamas más tarde?”
“No” apreté el teléfono más duro y solté mi mochila al suelo. “No voy a colgar.”
“Nicolás, ¿Qué está pasando aquí?” repite mi padre.
“Tenemos que volver.” Estoy temblando por dentro, hablando atreves de una niebla. “Tengo que ver a Sasha.”
En el otro extremo del teléfono Sasha suspira. “Está bien.” Dice lentamente, “Esta bien ven” y se que ella lo sabe. Si por fin lo conseguí.
“Ella está embarazada.” Le digo, mirándolo a los ojos. “Tengo que verla ahora.”
La cara de papa cae, sus ojos abiertos casi explotan y se balancea sobre sus talones, sin palabras. Este es un libro que él no ha leído. Sé cómo se siente, yo no le he leído bien. “Papa por favor.” Le digo “Por favor.” Estos es lo mejor que puedo hacer. No sé lo que viene después.
Los labios de mi padre muerden el aire, formando una palabra no dicha. Las líneas en su frente se profundizan, el tomo un extraño paso hacia mí. Su mano derecha se inclina para tomar mi mochila, la levanta por encima de su hombro y asiente con la cabeza en el pequeño espacio que nos separa.





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por AreLiZ el Dom Jun 19, 2011 3:25 am

gracias x el capi pamee..

ya me estaba muriendo x leerlo..
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por bela123 el Dom Jun 19, 2011 7:13 pm

oooh...se esta volviendo feo ahaha
me encanto
*--*
gracias x el cap ;)
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Elena Vladescu el Dom Jun 19, 2011 9:54 pm

ya empezó? Por qué nadie me avisa! jajajaja me lo leo mañana que ya tengo que ir a la camita u.u

Gracias por el capi chicas!!!! :D
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Elena Vladescu el Mar Jun 28, 2011 6:37 pm

Gracias por el capi! Ahora sí ya me lo leí xD espero pronto el siguiente!
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Mar Jun 28, 2011 10:21 pm

Dos
Traducido por Majo Cullen-Wayland

Hay tres tipos de chicas en mi escuela: chicas con risas agudas que actúan como si ellas estuvieran tratando de meterse contigo, incluso cuando no lo están; chicas que actúan como si no les importara una mierda si estas en la sala o no; y por último, la clase más rara de todas, chicas que no actuaban-chicas que sonríen cuando se les da la gana y se paran al costado de tu casillero cuando tienen algo que decirte o cuando quieres que te escuchen. Ese último tipo es el más raro pero más importante. Si dicen algo bonito, lo sientes; si te dicen que eres un imbécil, te preguntas si es verdad.
Yo no pensaba que Sasha Jasinski era esa clase de chica. Por un lado, apenas hablábamos. Asentíamos vagamente en la dirección de cada uno cuando nos cruzábamos en el pasillo. Eso era todo. A veces me gustaba verla garabatear notas en clase de inglés. Ella estaba bien para mirar si lo hacías fijamente lo suficiente. Labios sin maquillaje o algo, pero bonitos, ojos oscuros y un cuerpo para morirse. Su cara de concentración, con las comisuras de su boca profundas y sus cejas dibujabas muy juntas, la hacía ver molesta. Me preguntaba si asi era como se veía cuando en verdad estaba enojada. No como si pensara en ella todo el tiempo; sólo me di cuenta de algunas cosas de ella. Por ejemplo, la Srta. Raines, nuestra profesora de inglés, estaba profundamente impresionada con ella. Ella había cruzado los brazos, la cabeza inclinada en la dirección de Sasha y asentía en acuerdo a la vez que Sasha hacia estas inteligentes observaciones sobre temas de Shakespeare o cualquier cosa que nos encontrábamos discutiendo en ese momento en particular.
De todos modos, pensé que Sasha era una chica tipo-dos si es que he visto una, pero eso no me impidió seguir chequeándola de rato en rato. Tampoco me hacia bien. Ella estaba tan lejos de ser una tipo-dos, como cualquier chica que he conocido.
Todo este asunto sobre nosotros empezó en Junio. Todos estaban de buen humor porque el sol finalmente había salido para quedarse, todos excepto Mamá. No es que la culpe. Ella obviamente se había creído lo de “hasta que la muerte nos separe”. Me refiero a que, ahí estaba ella con un jardín de verduras, un cómodo trabajo de medio tiempo en la librería, y una razonable copia exacta de la familia perfecta. Entonces Papá se lo arruinó, escapándose a su ostentoso apartamento en Toronto. No era de extrañar que estuviera molesta. Pero el hecho es, la vida es así. Las cosas empiezan a apestar cuando menos lo esperas. Como ahora, Mamá tiene este trabajo de administración de mierda y la mitad de su vida en el día es gobernada por la Srta. Scofield, perra del siglo.
A veces puedo sentarme ahí y escuchar comprensivamente las quejas de Mamá. Entiendo que apesta y que ayuda tener a alguien que lo diga fuerte para ti, pero de nuevo ¿Cuántas veces puedo decirlo? El agujero se hace muy grande, especialmente cuando nada nunca cambia y cualquier cosa que digo no hace ni el más mínimo cambio.
Por eso es que fui al centro comercial con Nathan esa noche en Junio, aunque sea el último de mi lista de lugares atractivos a visitar. Mi trabajo en Sports 2 Go significa que estoy ahí lo suficiente, y a veces el hecho de que el centro comercial parece el único lugar para ir me hace decidir permanecer en casa. Pero todo es situación específica, supongo, y en esa particular situación—Mamá deseando recapitular la última evidencia del creciente ego de la Srta. Scofield, y Nathan sonando aburrido y rogándome que lo encuentre en Courtland Place—el centro verdaderamente parecía la mejor opción.
Pero tuve dudas cuando llegué al patio de comidas. Nathan no estaba solo. Él y Sasha estaban parados por la baranda, mirando a la planta baja y hablando como si se conocieran de siempre, que conociendo a Nathan podría ser posible. Piensa en esa persona en tu escuela secundaria que se lleva bien con todo el mundo—ya sea un skater, un atleta, o el más doloroso nerd en todo el mundo. Nathan es esa persona—el chico que es el amigo de todos. Él ha sido ese chico desde que tengo memoria.
“Hey” llamé caminando hacia él y Sasha.
“Hey Nick” respondió Nathan, sin ofrecer una introducción porque él sabía igual que todos que toda la población de Courtland Secondary ya se conocían entre ellos—al menos por nombre.
“Hola” dijo Sasha abandonando su norma no-saludar a Nick Severson. Llevaba pantalones cargo suelto y una camiseta razonablemente pegada y en el minuto en el que noté eso, ella cruzó sus brazos sobre su pecho porque también se había dado cuenta.
“¿Entonces que vas a hacer?” le preguntó Nathan a Sasha “¿Vienes con nosotros?”
“Mejor llamo a Lindsay y veo que pasa” dijo alcanzando su bolsillo del costado y sacando su celular.
“Alcánzanos después si es que ella no va a venir” ofreció Nathan. Nosotros dos caminos en la dirección general de comida “Se suponía que ella se encontraría con Lindsay aquí, pero nunca apareció” explicó.
“Sí, me lo imaginé” le dije. No le mencioné que estaba de humor para otra persona. Nathan es la clase de chico al que le podía decir eso, pero ya era muy tarde, su oferta ya estaba ahí. Eso me hace sonar antisociable ¿verdad? La mayoría del tiempo eso no es verdad. Pregúntale a Keelor, mi mejor amigo en el universo. Él te dirá que esta ahí para cualquier cosa. Ir a fiestas con Vix y las chicas. Ningún problema. Saltar la clase de matemáticas, fumar un porro en el parque y reírse de los corredores. Okay. Hockey a medianoche seguido de interminables cantidades de cerveza, derramada en bolsas de dormir que tendrán que ser lavados la mañana siguiente. De repente una chica a mí costado en la bolsa de dormir. De repente no. Todo esta bien, la mayoría del tiempo. Pero de vez en cuando sólo quiero mantener las cosas discretas. Tener una calmada conversación o lo que sea.
Nathan y yo nos separamos enfrente de Taco Life y me dirigí a DQ, en el estado de ánimo para algo de carne. Mi orden estaba en medio de ser tomada por un chiflado chico coreano, quien era probablemente un abogado o algo así en su país natal, cuando alguien se acercó a mí e invadió mi espacio ¿Por qué la gente hace eso? ¿Acaso tienen alguna clase de retardación mental cuando se trata de distancias personales?
Busqué para verificar señales de deficiencia mental y me sorprendí al encontrar todo lo contrario. Sasha estaba para a mi costado, viéndose igual de incómoda con la proximidad. “¿Dónde esta Nathan?” preguntó.
Mis ojos examinaron el patio de comida y se posaron en la camiseta roja de Nathan frente a Gino’s Pizza. “Allá” apunté mi cabeza en su dirección y volví mi mirada al chico coreanos, que estaba lo suficientemente feliz de tomar mi plata, aunque no pudo evitar una sonrisa. ¿Ven a lo que me refiero? Hay veces dónde no debería estar cerca a las personas.
“Hey, ordené papas fritas—no aros de cebolla” le dije, apuntando a mi bandeja llena.
“Si” sacudió la cabeza con agravado acuerdo “Me acuerdo. Hay una chica nuevo hoy. Lo siento. Le traeré sus papas fritas” desapareció de vuelta la parrilla, dejándonos a Sasha y a mí en nuestro mundo de incómodas distancias.
“¿Entonces?” Sasha dijo ¿Entonces? Me recargué contra el contador no ocupado con mi orden y levante mis cejas hacia ella. Un mechón de su pelo cayó un poco hacia adelante y juro, que casi lo alcanzo para deslizarlo de vuela detrás de su oreja, así de simple, como si fuera lo más natural en el mundo. “Bueno” agregó. Bueno y entonces. Debe ser mi turno para entrar y ampliar la conversación. Pero no, ella logró hacer otra oración y me salvó el esfuerzo. “Nos cogeré a todos un asiento”.
Se fue a completar su misión. Yo, esperé como por cinco minutos mientras mi orden salía correctamente y después el chico me deje quedarme con los aros de cebolla también. En el momento en que llegué a la mesa, Sasha y Nathan estaban en una profunda conversación.
“…llamar a mi papá” Sasha estaba diciendo “Nunca puedo pensar en nada para hacer en el centro comercial. Eso es el departamento de Lindsay”
“Cómo el” Nathan me señaló al tiempo que me sentaba a su costado.
Hice una cara que demostraba cuánta razón tenía.
“¿Entonces que hacen aquí?” preguntó Sasha. Su largo cabello marrón estaba escondido detrás de sus orejas de nuevo, y sus ojos, tan oscuros que eran prácticamente negros, estaban atrapados en los míos.
Levanté mis cejas y señalé, con exagerado cansancio, hacia Nathan.
“Supongo que es inevitable” dijo Sasha sonriendo “Todos terminan aquí en algún momento”
“Dos veces a la semana, al menos” le dije “Trabajo bajo en Sports 2 Go”
Asintió “No he estado ahí en años ¿Cómo es?”
En realidad, no está mal. Los chicos de ahí son buenos para bromear con ellos. Nos ayudamos mutuamente con los clientes—nos aseguramos de lanzar algunos a quien sea que se esté rezagando en las ventas ese día. Siempre tengo ventas de reserva, de todos modos. Prácticamente, todas las chicas que caminan por la puerta se acercan a mí. En serio. Me parezco un montón a mi papá, lo cual es bueno, aparentemente. Él tiene pelo de sal-y-pimienta, pero solía ser de tono negro como el mío. También tengo sus ojos verdes y un montón de otras cosas—sus raros codos super-puntiagudos y su alergia a los gatos.
Le dije un poco de eso a Sasha—las cosas de trabajo—y después los tres nos enfocamos en el trabajo de Nathan, que incluye picar verduras y apurar camareros. Según Nathan, el nuevo mozo, un chico francés llamado Xavier, era una verdadera molestia, actuando como si estuviera por encima de todo el personal de cocina y pasando más tiempo descansando que servir. La forma en la que Nathan se quejaba lo hacía sonar más gracioso que irritante, al menos, a diferencia de Mamá.
“¿Qué hay sobre ti?” le pregunté a Sasha “¿Trabajas?”
Sasha miró mis aros de cebolla, por suerte “¿Te importa si cojo un poco?” No. Me agradeció y se acercó para coger un poco de mi bandeja “Um—no, no realmente” dijo, volviendo a mi pregunta “Soy niñera para algunas personas de mi vecindario, pero mis padres no me dejan tener un trabajo de verdad durante el colegio. Aunque, voy a enseñar navegación en el lago este verano.”
“Genial” dije “¿Has estado haciendo eso por mucho tiempo?”
“Desde que tengo uso de memoria—mi papá me enseñó” Se agarró la cabeza y soltó un gruñido “No puedo esperar para empezar. Ser niñera es un fastidio. Hay una familia: gemelas y un hermano mayor. Las niñas son buenas, pero el niño…” Mordió otro aro de cebolla “Él es completamente híper-activo, por lo tanto no se supone que coma azúcar. Entonces una noche bajé después de acostar a las gemelas y él estaba en el sótano con una caja media-vacía de Cocoa Puffs, jugando con la sierra de su papá.” Nathan y yo intercambiamos miradas mientras nos reíamos “Sí” continuó Sasha “Después la otra vez bajé y él había sacado una escalera del garaje y se había subido al techo.”
“El techo” Nathan repitió. “Eso es salvaje.”
“Si” dijo Sasha. “No creo que él quiera decir algo al hacerlo. ¿Saben? Creo que sus papás son muy restrictivos con él.”
“Como alguien que no deja que su hija tenga un trabajo de medio tiempo” ofrecí, y me pregunté si Sasha lo tomaría de mal gusto y pensaría que la estaba ofendiendo. Cosa que no trataba de hacer.
“Exacto” Sus labios saltaron hacia arriba en una sonrisa en una señal para seguir.
“¿Entonces que le pasa a las personas así—aparte de subirse al techo?” Destellé una sonrisa de vuelta, preguntándome si me habría equivocado acerca de ella. De repente ella no estaba cien por ciento seria todo el tiempo. De repente ella no era una de esas personas que creían que debían de desempeñar su etiqueta de secundaria. A veces me pone enfermo toda esa mierda ¿Saben a lo que me refiero? No me tienes que hablar sólo porque nuestros amigos son muy unidos y no me tienen que evitar porque no lo son. Pero sé que eso es una forma hipócrita de pensar porque yo lo hago tan mal como cualquiera.
“No sé” Sasha puso su cara de concentración “Probablemente ellos son agregados al cuadro de honor, les dan una beca de un colegio muy bueno, y terminan con un doctorado—algo así.”
“Si, probablemente” Acordé “Sin embargo, sueña aburrido ¿no? No me mal interpretes, tengo notas aceptables. Entraré a la universidad, sin duda. Aunque, tiene que haber más en la vida. Estoy pensando que algún día visitare las pirámides, iré en safari, me drogaré en Amsterdam y tener sexo con una chica francesa con un nombre sexy como Anaïs o Solange, alguna chica genial que camina con una guitarra colgada a su espalda.”
“¿Tienes una mejor idea?” Sasha presionó su pelo detrás de su oreja aunque no se había soltado todavía “Olvida que dije eso” añadió “No quiero saberlo”
“Hey, ahora si estoy ofendido” dije ligeramente
“No, no lo estás” contradijo, todavía sonriendo, y estaba en lo correcto. A ese punto ella pudo haber dicho algo y no haberme ofendido, con tal de que siga sonriendo en mi dirección.
Nathan sujetó la meso y rió “Al parecer tu mente sucia se está mostrando, Nick”
Sasha se limpió los dedos en su servilleta “Todos tienen una mente sucia” dijo indiferentemente
Dime más ¿Esa era mi línea? En vez de eso, me incliné a través de la mesa y dije “Quise decirte antes—realmente me gustó tu historia” Srta. Raines, extraordinaria profesora de inglés, siempre estaba diciendo que quería que pensáramos por nosotros, no sólo alimentarnos de la fuerza de Shakespeare. Eso nos llevó a un montón de tareas creativas. De la que yo estaba hablando se suponía que debía ser sobre el hogar. Ninguna otra instrucción. Sólo una historia sobre el hogar. L Srta. Raines leyó unas cuantas a la clase después de corregirlas y la de Sasha era la mejor de todas.
“Gracias,” dijo Sasha sonando sorprendida “Más me gustó la tuya. Fue tan… no lo sé… tan natural.”
Normalmente inglés no es una de mis mejores materias. Obviamente, hablo el idioma, pero no soy de escoger historias aparte para el bien de él y me importaba una mierda sobre metáforas o lo que sea. De hecho, ni siquiera leo fuera de clase. Matemática y arte son más fáciles. Aunque, de alguna manera esa historia resultó buena. El chico, Terry, había renunciado a la universidad y estaba en un tren hacia su casa, sintiéndose completamente aliviado—a pesar de haber hecho enojar a sus padres—porque finalmente había hecho la decisión. Pensé que a la Srta. Raines le habría gustado algo como eso. No pensé que a mí, pero estaba equivocado.
Aunque, si pensaba que la historia de Sasha estaba mejor. Mucho más profunda. Como algo que leería en un examen y después habría preguntas sobre las motivaciones del personaje. Básicamente era sobre una familia mudándose a Toronto y teniendo un tiempo difícil para adaptarse. Ninguno de ellos podía hablar inglés, por alguna razón, y no tenían idea de cómo ir en el metro o cualquier cosa.
“La mía era muy difícil” dijo Sasha “La tuya sonó como si de verdad hubiera pasado” Me hizo querer sacar mi historia y leerla de nuevo. También me hizo desear estar en algún otro lado, algún otro lado donde podría probar las vibras entre nosotros. Supongo que si estaba en lo correcto cobre las mentes sucias.
Aunque, no llegamos más lejos ese día. Sasha anunció que iba a llamar a su papá para que la vaya a recoger y Nathan y yo nos quedamos discutiendo sobre adonde ir. Hay tres lugares en el centro comercial que no me aburren: tiendas de deportes, tiendas de entretenimiento/electrónicos, y el lugar donde estábamos sentados. Nathan, por otro lado, podía pasar una hora en la librería o probándose relojes y mostrándome su muñeca para mi aceptación.
No quiero hacerle sonar como un estereotipo estúpido o algo así. No estaba obsesionado en la ropa o algo así, sólo disfrutaba lo que estaba haciendo en ese mismo momento porque se presentó—incluso si significaba estar comiendo mala comida rápida en Courtland Place con dos personas que usualmente se ignoraban. Nathan y yo nos conocemos desde que teníamos once años y hemos jugado en el mismo equipo de hockey por los últimos tres años. Yo, él, y Keelor, así es como era. Juegas con alguien por un tiempo suficiente y sabes exactamente su siguiente paso en el hielo. Esa es la forma en la que era con nosotros adentro hasta que Nathan nos sorprendió retirándose. Dijo que no amaba el deporte como solía.
Keelor, el capitán del equipo de Courtland Cougars, lo tomó de manera personal. A decir verdad, yo también, pero supuse que Nathan tenía otras cosas en mente. Ven, por el momento había notado algunas cosas en él. Él nunca había salido y dicho algo, pero lo atrapé dándoles a otros chicos la mirada. Era siempre rápida como un rayo, pero la había visto lo suficiente para saber que significaba algo. Supuse que Keelor también la había notado. Entonces ahí estábamos los tres caminando sin hablar sobre eso porque a veces es más fácil no hacerlo, supongo.
La otra cosa que recuerdo ese día es sobre Sasha yéndose. Su papá la llamó de vuelta y le dijo que estaba en el estacionamiento. “Entonces los veré chicos en la escuela,” dijo parándose y mirándonos a nosotros.
“Nos vemos” dije, obligándome a mirar su camisa de nuevo.
La miré meter su teléfono de vuelta a su bolsillo, voltearse e irse. Al tiempo que me di cuenta que no nos volveríamos a hablar pronto. Pensé que era uno de esos momentos en la vida donde tienes un salto a una posibilidad al tiempo que desaparece. Era muy penoso, supongo, pero no puedo decir que me molestó mucho. Apenas conocía a Sasha Jasinski, y chicas lindas en camisas ajustadas estaban por todos lados en Junio.





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Elena Vladescu el Miér Jun 29, 2011 5:09 pm

Gracias por el capi! pero no entendí lo de Nathan, con lo de que daba miradas a otros chicos se refiere a que era gay o algo así? o entendí todo atravesado?
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Miér Jun 29, 2011 6:02 pm

A lo mejor es un detalle de traducción, me lo mandaron ayer y no lo leí, así que ni idea





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por cristian el Miér Jun 29, 2011 6:16 pm

hola. disculpa ya me lei el capi pero le vi varios errores. no es por buscar problema es solo x si queréis arreglarlo
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Miér Jun 29, 2011 6:27 pm

Me imagino!! por lo general hay detalles, pero es que ese capítulo no se ha corregido. Se los subí para que la espera fuera más soportable.





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por cristian el Miér Jun 29, 2011 6:29 pm

oh ok..
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por LauParra el Vie Jul 08, 2011 1:50 pm

Me encanta!
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Vie Jul 08, 2011 4:16 pm

Este tampoco está corregido, por si se encuentran detalles, pero ya saben que para el PDF estará bien :D

Tres
Traducido por misa_wayland

La última semana de escuela fue demasiado caliente para pensar. Me sentí inquieto en mi piel. Como si el verano hubiera comenzado sin mí. Todos estuvimos impacientes aquella semana. Keelor, Gavin, y el resto de los chicos se tardaron en el vestíbulo, bouncing off las paredes y a cada cual, hablando en un tipo de voces que suenan molestas cuando las oyes venir de alguien mas. Parte de eso se debía a la pre-fiesta. Dani iba a tener una de sus famosas fiestas de pijamas el sábado, lo que significaba que no se necesitaba escalar atreves de las ventanas en la noche. Su mamá, a diferencia del resto de nuestros padres, tenia el brillante punto de vista que las fiestas de pijamas unisex no eran nada para estar preocupados y eso era lo que todos, en factor, mas inocentes de lo que parecíamos.

Yo era mas inocente de lo que quería ser, eso era seguro, incluso después de las incontables fiestas de pijamas sin autorización en las casas de Gavin, Keelor, o Vix. La primera de esas fiestas había comenzado como un juego casual de hockey a la media noche en la arena. Victoria había propuesto la idea después de horas de visita— dándote a entender de como ella obtuvo su apodo, Vixen. Ella estaba principalmente después de Keelor, pero a ella le gustaba la fiesta en general, si sabes a que me refiero.

De cualquier manera, era una buena idea, siempre y cuando nadie fuera atrapado. Todo lo que nosotros necesitábamos era a alguien en el sótano (o un espacio igual de privado) y coartadas.

Como cuando uno de los chicos estaba teniendo una fiesta, las chicas podían decir que ellas estaban durmiendo en la fiesta de pijamas de Dani, Vix, o de quienquiera y podrían escabullirse a las casa de los chicos sin ser detectados después de que el resto de la familia hubieran caído dormidos. La hermana de Vix nos atrapó en su casa una noche, pero Vix tenia algunos secretos sucios de las actividades extracurriculares de su hermana para mantenernos fuera de los problemas.

Así que la próxima fiesta estaba en la mente de todos, eso y los pensamientos de la libertad del verano. Yo tenía suficientes horas de trabajo para mantenerme con dinero en efectivo, grandes montos de tiempo sin regular, y si yo tenía suerte, tal vez incluso tendría a Dani. Nosotros habíamos estado acercándonos definitivamente últimamente. Casi siempre nosotros terminábamos juntos en las bolsas de dormir en las fiestas, y la última vez yo incluso la había convencido de sacarse todas sus ropas. Ella me había hecho mantener mis bóxers ya que no podíamos llegar tan lejos, pero ella estaba caliente y temblando a mi lado y yo sabia que una parte de ella también quería hacerlo.

Hice mi mejor esfuerzo en esa parte, pero ella se quejo de todos estando allí, aunque el sace de dormir de Keelor era el único que yo podía ver desde nuestro lugar tras el sofá y el estaba ocupado con Vix.
“Probablemente ellos están también haciendo esto,” Le dije.

“No, ellos no lo están haciendo,” dijo ella, aun dejándome tocarla “Ellos me lo habrían dicho.”
“Eljeunia y Gavin,” susurré. Ambos podíamos oírlos y esa no era la primera vez.

“Ellos podrían estar haciendo algo,” dijo ella, y ahí supe que había perdido. Pero tú solamente no abandonas, lo harías? No cuando esta chica completamente caliente de cabello largo y rubio está desnuda en tu bolsa de dormir, su piel se calurosa bajo tus manos.
“Ok, que tal acerca de otra cosa , Entonces?” Dije suavemente.
Dani dejó de respirar a mi lado. Ella sabía exactamente a lo que me refería, y por un segundo pensé que ella lo estaba considerando seriamente. Después ella pellizcó mi brazo y susurró: "Alguna vez te has dado por vencido?"
Al menos ella no sonó molesta. Eso era algo, cierto? “tu me gustas,” dije. “y se que yo te gusto. De lo contrario no estarías aqui.”
“Si, pero la respuesta sigue siendo no, Nick.”
Las respuestas pueden cambiar con el tiempo. Mis padres eran el vivo ejemplo—primero si, luego no se, y finalmente , nunca ni en un millón de años. Nada es nunca el final.

Las personas tratan de terminar todo definitivamente—haciendo promesas y firmando contratos—pero al final ellos no pueden ser controlados. Así que yo tenía la esperanza de que esto viniera a Dani.

Ella me llamaba a mi casa cada semana, siempre sonando realmente feliz de hablar conmigo, y ella actuaba diferente cuando yo estaba cerca, súper interesada en todo acerca de mi.
Algunas veces pensé que yo conseguiría más con Dani si yo hubiese invitado a alguien más dentro mi bolsa de dormir para un cambio, pero no estaba seguro de poder hacer eso después de que ella hubiera pasado tanto tiempo conmigo.

Este era el tipo de pensamientos que me habían asaltado la última semana de escuela. Había otras cosas en la parte de atrás de mi cabeza, efectivamente. La novia de mi padre volviéndose una presencia no deseada en mi vida—respondiendo su celular cuando ellos estaban juntos en el automóvil, firmando su nombre en mi tarjeta de cumpleaños, e invitándome a verlos más seguido. Holanda tenía the easy way with her high road. Ella no tenía que sufrir con tonterías. Allí había suficientes personas con las cuales estaba obligado a ser agradable sin agregar a Bridgette a la lista.

Principalmente yo estaba pensando sobre los Buenos tiempos en verano y aquella fiesta. Y como si todo eso no fuera suficiente para enrollarme, allí estaban las palabras de Keelor en el pasillo. “Hey, hombre.” el bajó su voz a medida que me acercaba. “Hay algo que voy a a decirte después.” sus labios se arquearon en una mueca cerrada. “Lo amarás.”
“Dime,” insistí.
“despise.” He nodded at the surrounding gang. “Esto es solo para tus oídos.”
Nuestra propia Vix apareció justo en ese momento—atravesando el grupo con paso arrogante como si ella estuviera caminando por una pasarela. Tenias que admitirlo, ella realmente sabia como manejarlo. Cada uno de nosotros nos calentamos a causa de ella.

Keelor, siempre el más intrepido, dio pasos hacia adelante y dio golpecitos a la parte trasera de su corta falda. “Te ves bien, Vix, bebe. Tienes veinte minutos para mi?”
We all erupted into laughter, instantáneamente como un bullicio. “Veinte minutos,” dijo Gavin, sonriendo con sus dientes. “Desde cuando es eso, Keelor? Tratando de romper tu record?”
Keelor tan fuerte como cualquiera, y Vix, vio a uno de sus amigos al final del pasillo, sonrió y desapareció, dejando silbidos tras ella.
Solo entonces Sasha giró en algún lugar tras nosotros. Normalmente yo no le hubiera dicho nada, pero nosotros solo habíamos tenido aquella conversación en el centro comercial días antes y yo entendí que eso significaba algo extra.

“Hey, Sasha,” dije, esperando una respuesta similar o al menos el tradicional asentimiento.
Ella giró para mirarme, luego ella pasó como si se lo hubiera pensado mejor. A new low for the two of us. No lo entendía. Estaba seguro de que ella me había oído.
Keelor estrechó su rostro, ofendido a mi nombre, y confirmándolo. “Ella te oyó, hombre. Que perra.”
Exactamente. Sentí mi rostro calentarse. Mi garganta se estaba apretando de la manera que lo hacia antes de una pelea. No soy una persona violenta, pero si tu but slewfoot me en el hielo, estas buscando problemas. Esto se sintió justo como eso, como si alguien hubiera dando un puntapié en mis patines, enviándome al piso rápido y fuerte.
No me apresuré por el pasillo después de ella and cut her off in front De la clase de Ingles de la Señorita Raines antes de que tuviera tiempo para pensar. Ella debía ser unas seis pulgadas mas baja que yo. Mi cabeza se incline hacia ella, mi cuadrada mandíbula con is hombros. “Sasha,” irritadamente dije. “Eso que? no dijiste hola?”
“no te vi,” dijo ella, cruzando sus brazos y haciendo su libro de notas enfrente de ella.

“No, tu me viste,” corregí. Ella parecía mas molesta de lo que yo estaba y yo no tenia idea porque. Mire dentro de su rostro enojado y note que era idéntica a su cara de consentracion, no realmente. Ella me estaba haciendo pucheros como a un niño, Como Holland solía hacer cuando yo la ignoraba. Allí había un campo lleno de malas energías entre nosotros, corriendo en todas direcciones hasta el techo.

“Ok, Te vi,” dijo rotundamente. “ todos ustedes estaban actuando como idiotas, no me sentí con ganas de decir hola, ok?”
“Que? Quieres decir con Vix?”Que otra cosa podría ella decir? Estaba aturdido. Cual era el gran problema?

“Victoria, si, quiero decir ella. Ustedes estando allí riéndose por su trasero y de Keelor siendo un retrasado mental y luego tu dándote la vuelta diciéndome hola como si eso no fuera nada.” Ella me miró encolerizada como si yo fuera papel sanitario, o algo peor, atascado en la suela de su zapato.

“no fue nada.” fruncí el entrecejo. “¿Si ella no se ofende, por qué tu lo debería estar? Todos somos amigos. Sabes eso, cierto?” Mierda. Yo no necesitaba ese tipo de tonterías de esta chica.
“simplemente estoy enferma de lo que esta pasando aquí.”
Ella parecía genuinamente cansada, y olvidé defenderme. “Alguien te esta haciendo un desorden o algo?”
“No.” Ella agitó su cabeza. “Olvídalo, de acuerdo?” la vergüenza se arrastró en su cara cuando ella miró fijamente más allá de mí a la puerta abierta del salón de Ingles.
Yo también quería escapar. Yo no podía decidirme si moverme a un lado y seguirla la clase de Ingles o que. En el fin yo dije la única cosa que vino a mi cabeza: “Vas a inglés?”
“Sí,” ella dijo. “Tu?”
“Uh-huh.” Nosotros estábamos detenidos en la puerta, las personas que se filtraban en la clase alrededor de nosotros.
Sasha desplegó sus brazos y sujetó su cuaderno a su lado. “Mira, esto no es sólo específicamente por ustedes chicos. Son todos, sabes? Todo el tiempo.
Haciendo estos comentarios o agarrando a las chicas y todo eso.”
Yo supuse sobre lo que ella estaba hablando. Muchos tipos alrededor de la escuela estaban así. Consideré simplemente explicarle cuan íntimos eran Keelor y Victoria, pero no lo hice. Odié como ella me hizo sentir acerca de defender mis amigos , y yo tenía una leve sospecha de que la información no haría mucha diferencia sin embargo. “Así que querías?” pregunté. “ que yo corriera tras de ti para disculparme o nunca?”
“No lo se.” Sasha mordió su labio y miro a mi pecho chest.“ esto no es como lo había planeado. Yo solo... es solo que no me gustó.” Ella lucia perdida estando allí, sus escudos cayeron y sus ojos evitaron los míos. Yo, yo podría estar allí dándole zarpazos al suelo en frente de ella, tratando de entender si me sentía molesto o culpable, pero la campana sonó atreves del pasillo, sacudiéndome a la acción.
“A clase,” dije simplemente, señalando sobre mi espalda. Camine atreves de la puerta, el resentimiento bombeaba a través de mi cuando me deslice en mi asiento. Las personas no deberían decir ese tipo de cosas cuando ellos no te conocen. Hacer sentir a todos defraudadas era como estar siendo pinchado cuando tu solamente estas bromeando. No tenían derecho.
Me enferma las personas que critican, no tienes ni idea. Mama estaba decepcionada cuando mi papa se fue. Holland se decepcionaba cuando yo no le cumplía. Mi papa estaba decepcionado que Holland no pudiera hablar nunca mas con él y que yo no pudiera pasar mas tiempo con el en el verano. Allí había un océano de decepciones fluyendo frio entre nosotros cuatro. Algunas veces me sentía it made me numb, o tal vez esto era lo que se sentía hacerse mayor. Tal vez excitación pura, felicidad pura, y miedo puro fuera solo para niños. Quizá yo estaba hastiado.
Espié a Sasha que giraba su cabeza y miraba hacia mi asiento desde el suyo cerca del frente de la clase. Lo hizo rápido como si quisiera que yo no la viera, pero sentí una conexión invisible atravesar la clase de Ingles—como si esa fuerza nos hubiera seguido hasta la clase y se hubiera acuñado entre nosotros Sentí esto de la manera que sientes cuando alguien te sigue, y yo sabia que tenia razón.
Tenia que tomar una decisión cuando la campana sonara de nuevo, y el tome rápido. Sasha ya estaba de pie, corriendo hacia la puerta. Huí tras ella, determinado a no perderla entre el gentío. No la llamé; no lo necesitaba. Ella paró a unos diez pies de mí y esperarme para alcanzarla.
“Hola,” Ella dijo. La palabra aterrizó como un porrazo.
“Hola,” Repetí. “Me estas hablando a mi?”
“Estas hacienda esto complicado.” Sus serios ojos marrones estaban entornados hacia los míos, lo que fue un comienzo.
“tu lo empezaste.” Las palabros rodaron por mi lengua de la misma manera que lo hacia cuando una chica linda entraba a Sports 2 Go. Pero esa no era la táctica apropiada para tomar con Sasha. Her eyes stared straight through me. Pura mierda, ellos dijeron. Estas lleno de eso, Nick. A quien crees que le estas hablando? era difícil decir algo mas con su actuación que little invisibility trick on me. Estuve callado por algunos segundos, buscando un Angulo, anticipando respuestas y repasando en mi mente la pasada hora. Que estaba haciendo yo aqui? Como sucedió esto? “Mira,” empecé lentamente, “creo que se lo que estas diciendo, ok? Pero yo no soy realmente así. Incluso no se porque te estoy diciendo esto. Así que...” I sized up the hallway, planeando mi ruta de escape. “Ok. Me voy. Nos vemos..”
Empeze a girar, para realmente desaparecer, pero Sasha agarró mi brazo. Gentilmente. Ella tenía pequeñas manos de chica, manos que nunca podrían detener a alguien de desaparecer. “Espera,” dijo ella.
Me detuve, la mitad de mi cuerpo se giró hacia el vestíbulo. Atisbe en sus ojos y pude ver que ella tampoco había planeado esto, ya que no tenia ni idea de que decir. Ella dejo libre mi brazo, tratando de hacer que el movimiento pareciera casual.. “ Así que estarás haciendo este verano?” Preguntó. “Te vas o algo?”
Casi me reí. Era muy raro. Yo corriendo antes de que ella me agarrara por el brazo y tratando de actuar como si esto fuera normal. Yo aun seguía mirando las delgadas manos de Sasha. Sus uñas eran muy cortas, aseado y funcionales. Ella no estaba tratando de impresionar a nadie con sus uñas, eso era seguro. Dani pintaba sus uñas todo el tiempo, también la de sus pies. Ella tenía ese súper sexy anillo en su ombligo el cual su mama le había permitido ponerse el pasado verano.
“Trabajar, ya sabes.” Me encogí de hombres, mientras me tragaba una sonrisa. Podía sentir la sonrisa bajo mi piel, doliendo para salir al aire, pero no lo iba a permitir. Sabía que Sasha me odiaría si me riera de ella, que estaría enfadada y la defraudaría de nuevo. “salir. Sin grandes planes.” Mi papa había decidido por mis semanas en su lugar, pero Sports 2 Go era la excusa perfecta. I couldn’t commute from his place to Courtland in a hurry. El viaje en auto era de aproximadamente dos horas, y viendo cuando simplemente me había vuelto de dieciséis el mes pasado, y no era apto para una licencia por otros siete meses. “Que hay de ti?”
“No mucho,” replicó Sasha. “Solo lo que te había dicho antes.” Cierto, La navegación. Yo no podía pensar ni una cosa que decir acerca de eso. Había un gran agujero negro circundando nuestra conversación. No debí seguirla a ella en primer lugar. Esa era probablemente una razón por la cual nunca hablábamos. Nada. Que. Decir.
El asunto era que la cosa me estaba haciendo sentir tenso, y esa era la ultima cosa que necesitaba—las ruinas de mis vibraciones pre-verano. “ Tu y Nathan deberían ir algún día,” ella continuó. “Puedo entrarlos gratis a la playa.”
“que pasa con Keelor?”
Sasha me disparó una Mirada impaciente: Podríamos dejar de volver a lo mismo, Nick? “creo que no,” dijo, sonando como Ms. Raines, la voz de la madures y el intelecto.
“Solo estoy bromeando.” y sonreí para probarlo. “Si, le diré a Nate. Y ya sabes donde estoy y me necesitas.” La verdad era que yo no podía leer a Sasha. Diciéndome que yo totalmente era dick no era la mejor manera para conseguir que yo la visitara al lago. Toqué el hombro de Sasha, determinado a dejar pasar este rato y sintiendo que era lo mejor.
“ten un buen verano, ok?”
“si, tu también.” Ella metió con fuerza sus manos de chica de nueve años de edad dentro sus bolsillos y asintió.
“si,” repetí, y me navegue abajo hacia el pasillo, recuperado. Las complicaciones no estaban en mi programa de verano. Yo quería completamente lo opuesto a eso, para caminar sin rumbo de un evento a la próxima vez sin disculpas o explicaciones. Puro. Imprevisto. Perfecto. Nadie hablándome de algo y alimentando mi culpa de mis tropiezos. Yo quería las cosas fáciles para mi verano numero dieciséis.
Giré en el casillero de Keelor a camino de Arte de medios de Comunicación, ears ripe for whatever poniendo una sonrisa socarrona en su boca. Todos tenemos una mente sucia, eso fue lo que Sasha me dijo en el centro comercial. Que tenía de malo considerarlo ruidosamente? Cállate, me dije a mi mismo. Quien le da una mierda a lo que ella piensa?
“Hey.” Keelor codeo mi hombro. “imaginé que te encontraría aqui. Desapareciste muy rápido.” nos detuvimos en frente de su casillero cerrado, listos para el asunto.
“dime que es solamente para mis oídos?” pregunté, encogiéndome de hombros a la ultima hora.
“Oh, hombre, eres afortunado.” Keelor sonrió alegremente como abrazando las noticias hacia el. “Lo amaras, hombre, pero no lo puedes saber, ok? Actúa sorprendido cuando ella lo haga.”
“Keelor, que es?” Mi voz se tensó como una banda de caucho. No había supuesto que se tratara de mí; eso dobló la ansiedad a dos muescas.
“cierto.” Keelor se recompuso lo mejor que pudo, lo que no mucho que digamos. “Así que quieres saber lo que oí.” el bajó su voz e inclinó su cabeza hacia la mía. “esto viene de Vix, así que es muy confiable.” hizo una pausa, ambos escuchábamos un silencio prolongado. “Sus palabras fueron que Dani te va a dar algo especial mañana en la fiesta.”
Mi mandíbula calló. Cerré mi boca y agarré mi cuaderno. “cállate,” dije incrédulamente. “ si esto es una broma…”
“no es una broma.” Keelor was grinning at me con un orgullo casi paternal. Mi mejor amigo, cerca de recibir su primer blow trabajo. Pocos momentos son tan emocionales. “tu crees que yo bromearía con algo como eso?”
“Por que ella dijo eso?” pensé en voz alta. Mi cuerpo zumbaba en su piel, esperando.
“Ella quería un aviso técnico, por como suena esto.” Keelor palmeó mi espalda. “Tu no oíste esto de mi, cierto? Solo siéntate y deja que suceda” Keelor se rió y se apoyó en su casillero. “Parece que estuvieras en shock, hombre.” Sus cejas entrelazadas. “Mierda, espero que ella no cambie ahora de opiniones That’d really be a drag.”
“Si.” No lo dije con mucho aire. Si. Esto era realmente lo que yo quería decir sobre ir a la deriva. Las cosas pasan solas, sin presionar a nadie.
Las respuestas cambian y después cambian de nuevo. Quizá ahora yo estaba en el lado correcto. Quizá el verano perfecto empezaría en aquella fiesta: Dani con su anillo en el ombligo, su largo cabello rubio abanicando atrás en su espalda, haciendo lo que yo había estado esperando. Me apoyé en el casillero de Keelor y le sonreí, sintiendo como en el sol de mitad de Julio, aproximadamente a sesenta y dos grados de entumecimiento.






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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por LauParra el Vie Jul 08, 2011 5:51 pm

:O Esta super!
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por AreLiZ el Sáb Jul 09, 2011 2:00 am

gracias x el capi....
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Lun Jul 18, 2011 1:07 pm

Chicas, no sé cuando haya capítulo porque la chica aún no me lo entrega, pero en cuanto me lo pase se los subo :)





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por LauParra el Lun Jul 18, 2011 3:56 pm

Esperaremos con paciencia :;)
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por ninaaa el Lun Jul 18, 2011 4:13 pm

esta buenísimo ¡¡
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por edith 1609 el Lun Jul 18, 2011 9:23 pm

esta genial gracias por el capi!!!! cheers
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por correr el Mar Jul 19, 2011 4:55 am

El libro pinta bien, pero pobre Nick parece (según la sinopsis) estar enamorado de verdad
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por correr el Mar Jul 19, 2011 5:07 am

Por cierto gracias por el capi
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Araceli el Mar Jul 19, 2011 12:15 pm

ohhhhh romper el corazon!!!! me suena me suena!!!
OMG siempre alguien se las ingenia
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Michy el Mar Jul 19, 2011 10:08 pm

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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Dany el Miér Jul 27, 2011 10:02 am

pasando por acá..
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Selene el Lun Ago 01, 2011 4:30 pm

Gracias por los capis, me encanta el argumento del libro.
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por AreLiZ el Jue Ago 04, 2011 2:17 am

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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Jue Ago 04, 2011 1:50 pm

Chicas, el capi 4 no me lo entregaron nunca u.u así que lo tuve que reasignar, pero ya lo está haciendo una chica de confianza así que paciencia, puede que les suba varios capis seguidos por recompensa





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Michy el Vie Ago 05, 2011 3:40 pm

cheers
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por je_tatica el Vie Ago 05, 2011 11:40 pm

esta interesante los capis ejjeee

gracias por los capis ejjee
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Sáb Ago 06, 2011 2:26 pm

Lo prometido es deuda! ojo que algunos no están corregidos, y de todas formas yo ni los he leído así que no séi si hay partes en inglés o algo así, pero lo dudo ahha que los disfruten!

Cuatro
Traducido por Flor_18

Dani y yo empezamos a pasar más tiempo juntos después de la fiesta, nada oficial—una pocas visitas a solas en su casa y un paseo al cine. Podría decirse que era en parte por placer y en parte por obligación. El equilibrio parece estar bien con ambos. Ella no era la clase de personas que empezaba a establecer reglas tan pronto como las cosas se vuelven sexuales. La única cosa que ella tenía que saber era que yo no estaba pasando el rato con nadie más. Estar con ella de vez en cuando era una buena idea también. No quería que ella pensara que estaba abusando de nuestra amistad.

Antes de que malinterpretes todo, mejor aclaro que nunca dormimos juntos. Otras actividades sexuales se llevaron a cabo, pero nunca hicimos el acto. Algunas veces me pregunto si realmente quería hacerlo. Estaba un poco preocupado de que las reglas del juego cambiaran, que se cerraran sobre mi hasta que prácticamente estuviéramos comprometidos. No quería que Dani se hiciera amiga de Holland o de mi mamá, que eligiera mi ropa por mi, y me llamara para quejarse de su trabajo de verano. Probablemente hubiera estado más emocionado por la idea de dormir juntos si hubiera habido alguna garantía en contra de ese escenario. Eso iba a la par con mi otra preocupación, que era que justo después querría hacerlo a otra persona, alguna de las chicas de largas piernas con el pelo al viento que llegaban a Sports 2 Go buscando zapatillas de correr. No me había decidido sobre eso, pero no quería seguir involucrándome con Dani si ese llegaba a ser el caso. Permanecer relativamente soltero parecía ser la respuesta para todo.

“Tu no quieres la novia”, Nathan dijo al teléfono una noche. “Tu sólo quieres el sexo”. Sonaba como una acusación, pero Nathan no era por lo general sentencioso.
“No sé qué es lo que quiero”. Le dije. “Tal vez no estoy apresurado por averiguarlo”.
“Oh, por favor”, dijo Nathan. “Por supuesto que estás apurado. Eres justo como Keelor. Lod dos son depredadores naturales”.

Viniendo de Nathan, eso no era un cumplido. Los tres éramos viejos amigos. Enfatizando la palabra viejos. Ellos sólo se veían el uno al otro en mi presencia ahora. Era la goma manteniéndonos juntos, o fingiéndolo, de cualquier manera. No sé porqué continuábamos con la charada, a menos que fuera por mi bien. Era bastante sentimental en cuanto a nosotros tres; habíamos celebrado tantas victorias juntos y nos habíamos quejado de juegos despreocupados que nos costaron, pero no era sólo por el hockey. Podía contar con ellos y ellos podían contar conmigo.

Keelor fue genial durante la separación de mis padres—una constante distracción, nunca dejando que me sentara a llorar por la repentina partida de mi padre. En un punto mamá incluso me había pedido que dejara de pasar tanto tiempo en la casa de Keelor porque “necesitamos tomarnos un poco de tiempo para adaptarnos a esto como familia”. Realmente me sacó de mis casillas con eso. ¿Por qué ella no podía darse cuanta de que lo que estaba haciendo me ayudaba? Sus palabras ciertamente no ayudaron. Todo lo que querían decir era que los tres andábamos por ahí dándonos cuenta de que estábamos solos. Pasé mucho tiempo al teléfono y con los IM con Nathan, quejándome de esas palabras. Era más fácil hablar con él que con Keelor.

Los tres teníamos nuestros altos y bajos, como cualquiera. Nathan había estado teniéndola difícil desde que dejó el hockey. Su padre había sido este ex portero, un tipo no muy divertido que no tenía tiempo para otros tipos que no jugaran deportes. Pueden adivinar como se lo tomó cuando Nathan renunció al hockey, aunque algunas veces me pregunto si la actitud de su padre fuera la verdadera razón por la que dejó. Algunas veces haces cosas para molestar a la gente, aunque no quieras, aunque te duela. Si llegas a la conclusión de que a ellos les duele más, se siente que vale la pena.

La mayoría de eso no viene al caso, el cual es que yo no era un “depredador natural”. Admitiré que estaba caliente, si yo fuera un depredador de verdad, lo hubiera hecho con Dani sin darle un segundo pensamiento. Yo, tenía un montón de segundos pensamientos, incluso terceros.

“¿Eso es lo que crees?”, dije. “Básicamente soy un imbécil”.
“Ahora te ofendiste. Nunca dije eso, Nick. Obviamente no estás listo para una relación seria, eso es todo lo que estoy diciendo”.
“Y lo estás diciendo como si fuera algo malo”. La persona menos sentenciosa que conocía estaba juzgándome; por supuesto que estaba ofendido.
“Sabes que Keelor hubiera tomado eso comentario como un cumplido”.
“No sonó como uno”, le contesté. “Tal vez estás confundido sobre con quien estás hablando. Tal vez quieras llamar a Keelor y ponerse al día. Ya ha pasado un tiempo, ¿no?”
“Sabes que sí”. Nathan suspiró al teléfono. “Mira, tal vez sólo estoy celoso”.
“¿De qué estás hablando?”
“Bueno...” Nathan hizo una pausa al otro lado del teléfono, masas de risas chisporroteando de su televisión en su habitación. “Tienes todas estas opciones. Puedes estar con Dani o puedes estar con cualquiera de estas chicas que siempre estás conociendo. No es difícil encontrar a alguien, ¿verdad? Todo lo que tienes que hacer es salir por la puerta y bingo, hay alguien lista para ser tu próxima novia”.
“No tengo una novia”, le corté, perdiendo completamente el punto.
“Si, bueno, lo que sea. Podrías si quisieras. Podrís prácticamente tener a cualquiera, Nick”.
“Tu podrías conocer a alguien”. Mi estómago dio una de esas vueltas campana, anticipando su respuesta. “A todos le caes bien”.
“No a la gente que realmente me gusta”, él dijo. “Ni siquiera puedo decirles como me siento”. Más risas surgieron de la Tv de Nathan, llenando el silencio. Está tratando de decidí si puede decirme, pensé, y no tenía ni idea de que decir.
“OK”, dije gravemente, ya que habíamos decidido algo en ese momento de silencio.
“OK”. Terminemos con esto.
“Ese tipo francés del que te hablé en el trabajo, Xavier”, continuó. “Ayer lo escuché hablando con una de las camareras, ¿y sabes lo que estaba diciendo?”
“¿Qué?” Mi garganta cayó más profunda en mi estómago.
“Él estaba diciendo, ‘Ese joven maricón de la cocina me sigue por todos lados, viéndose enfermo de amor’. Pero no es así, Nick”. La voz de Nathan se irritó a través de la linea de teléfono. “No lo estoy siguiendo por todos lados. La verdad es que odio a ese tipo. Se cree lo más porque es apuesto. Y así debe ser como sabe—debe verme mirándolo fijo, porque lo he estado haciendo”. Nathan susurró esas últimas palabras. “Lo odio, pero no puedo evitarlo”.
Muy bien, pensé. Así que aquí está. En voz alta por primera vez. “Está bien, Nate”. Mis palabras se alinearon hombro con hombro, firmes y seguras. “Todos tienen sus propias situaciones raras, ¿verdad?” Como Sasha y yo malinterpretándonos en el pasillo de la escuela.
“Claro, pero esto es realmente raro, Nick”. Sonaba asustado. Yo también lo estaría. No era algo pequeño lo que estaba confesando.
“Es tan raro como le permitas ser”. No estaba acostumbrado a estar de este lado de la conversación con Nathan, y no quería decepcionarlo. “Él no está seguro de nada, ¿no? ¿No le dijiste nada?”
“No, pero él tiene razón. Me siento atraído por él.”
“No importa”, insistí. “Él no está seguro de nada”.
“Pero no es sólo él. Son todos. Es…podré alguna vez gustar de alguien y demostrarlo o…” La voz de Nathan se apagó, después comenzó de nuevo, tan suave que tuve que esforzarme para escucharla. “¿Tengo que ser esta cosa neutral, asexual toda mi vida?”
El silencio se situó incómodo entre nosotros. No lo había pensado así, de la forma en que las restricciones de otras personas pueden limitarte. Luego Nathan, sonando tan cerca que podría haber estado parado al lado mio, dijo, “¿Lo sabías?”
“No estaba seguro”.
“Yo lo estaba, pero no sabía que hacer al respecto”, él dijo con cansancio.
“¿Así que qué vas a hacer ahora?”
Nathan se rió. “Tal vez le diré la noticia a Keelor como un ensayo para mi papá. ¿Qué piensas?”
“Creo que Keelor podría haberlo audicionado también”.
“Bien”, declaró Nathan. “Eso debería hacerlo más sencillo”.

Nunca le mencioné a Sasha o el lago a Nathan. No me olvidé, pero llegué a la conclusión de que más acciones no eran necesarias de mi parte. Seguramente Sasha se encontrará con Nathan y le preguntará ella misma eventualmente. Tal ve él vaya a verla y le diga todo, de la manera en que me dijo a mi, o tal vez lo dejara entre nosotros tres por un tiempo más. Él no parecía haber decidido una manera de proceder aún. Él pasaba muchos tiempo en esta charla cibernética de gays y lesbianas adolescentes, leyendo sobre los problemas de otras personas. Me contaba de alguien diferente cada vez que hablábamos: el tipo pakistaní cuya hermana de trece años lo visitaba cada semana aunque su familia lo había desterrado, una chica de dieciocho años que estaba haciendo tríos porque se la pasaba mejor con las otras chicas que con su novio, un chico de catorce años que se había besado con su mejor amigo cuando estaban borrachos y tenía mucho miedo de hablar al respecto con él.

Keelor me confió que todo este asunto lo estaba volviendo loco, que era “un duro peso para que Nathan lo este arrastrando, pero no sé que decirle”. Personalmente no me parecía que importara tanto que dijeramos siempre y cuando escucharamos. Admito que algunos de los detalles eran demasiado para mi, y Nathan parecía percibir eso y censurarse a sí mismo, como la vez que empezó a describir a Xavier—como su apariencia de gitano y el fuerte acento quebec que rodaba en la parte de atrás de su garganta le daba a Nathan la impresión de “ferocidad sexual”.
“Dijiste que era un imbécil”, le recordé.
“Lo es”, admitió, luego cambio el tema abruptamente.

La revelación de Nathan fue sólo la segunda sorpresa del verano (el cambio de opinión de Dani siendo la primera). Tenía algunos turnos en Sports 2 Go, suplantando a gente que estaba en vacaciones. Los días eran más lentos que las noches. Había tiempo para reponer los estantes y tomar extensos descansos (siempre que Brian, el gerente, no estuviera cerca). Eso probablemente suena como algo bueno, pero en realidad era bastante aburrido. Demasiadas horas para estúpidas charlas con los clientes y escuchar a Grayson comentar los detalles de su última aventura sexual. Algunas veces crees que te cae bien alguien sólo porque no has pasado suficiente tiempo cerca de él o ella para demostrar lo contrario.

Grayson me estaba dando toda la información por segunda vez esta semana, rebosando confianza y haciéndole ojitos a las clientas como si la mitad del mundo fuera suyo para conquistarlo. Sasha odiaría a este tipo, pensé, asintiendo y frunciendo el ceño a él al mismo tiempo. Yo no actúo así. Ni siquiera le he dicho a nadie, aparte de Keelor y Nathan, acerca de Dani y yo.

“Nunca me cuentas nada, hombre”, dijo Grayson, como si estuviera leyendo mi mente.
“Estás consiguiendo algo en alguna parte, ¿verdad?”. Su nariz se movió nerviosamente. “No me dejes monopolizar la conversación”.
“No hablo de esas cosas”, dije, como de hecho es así. “Simplemente es así”.
“Claro, te gusta ser misterioso y esa mierda, ¿eh? Está bien, sin embargo. Eso es bueno”.

Misterioso y esa mierda. Si, ese soy yo. Realmente estaba empezando a odiar a Grayson. Mire alrededor de la tienda, buscando clientes que necesitaran misterio, etc. Mis ojos se cerraron en una forma femenina entrando al negocio. Ella miró en mi dirección y caminó directamente hacia mi y Grayson. Sasha Jasinski, viendose bronceada y relajada con jeans y cabello iluminado por el sol. Grayson rezumaba silenciosamente a mi lado, su presencia aumentaba su repelencia mientras ella más se acercaba.
Avancé a zancadas hacia Sasha, sonriendo como si me hubiera alegrado el día. Había minúsculas flores amarillas pintadas en sus jeans y sus pies estaban desnudos en sus zapatillas de correr. Ella olía a rayos de sol y sandía. “Hola”, dije, los dos deteniéndonos en frente de la colección de gorras de baseball de Sports 2 Go. “¿Cómo esás?”
“Bien”. Ella pasó sus dedos por su cabello. “¿Así que cómo va tu verano?”
“Interesante”, dije honestamente. “¿Cómo está la navegación?”
“Húmeda”. Me sonrió, disfrutando su propio chiste. “Deberías venir alguna vez”.
“Me deajrías entrar gratis”, recité.
“Claro, esa es la idea”. Deslizó las manos en sus bolsillos de atrás ociosamente, observándome. “¿Está ocupados?” Inclinó su cabeza para indicar la tienda.
Grayson estaba anunciando una venta y uno de los otros chicos estaba conduciendo a uno de los clientes hacia los sacos de boxeo. “¿Puedes tomarte un descanso? ¿Ir por un helado o algo?”
“Claro, supongo”. No había llegado a entenderla por completo todavía, pero pensé que estaba empezando a hacerlo. Ella realmente quería que fuera al lago. No estaríamos teniendo esta conversación si no fuera así.
Le dije a Grayson que me tomaría un descanso y paseé por el centro comercial con Sasha. “Así que, ¿has escalado algún techo últimamente?”, pregunté, caminado despreocupadamente a su lado. Me sentía seguro provocándola ahora que sospechaba que yo tenía la mano ganadora.
“No últimamente”, ella contestó, acercándose al mostrador de Baskin-Robbins. “¿De qué sabor quieres, Nick?” Ella deslizó un billete de diez dólares al otro lado del mostrador.
“Uh”. Miré a través del vidrio y ordené lo mismo que simpre ordenaba: caramelo de chocolate.
“Muy dulce”, ella notó, ordenando una bola de pistacho almendrado para ella. “¿Tienes un gusto por lo dulce?”
“Claro, supongo”. Sentí sus ojos sobre mí, procesando la respuesta como si revelaa algo crucial. Si, tengo un gusto por lo dulce y soy misterioso y esa mierda. “No iba a ir al lago”, dije sin rodeos. “No pensaba que de verdad quisieras que fuera”. Eso sonaba como que estaba siendo honesto, pero quería algo de ella; quería tirar de sus cuerdas y observarla saltar. No muy amable, pero así eran las cosas.
“Piensas que fui dura contigo”, ella dijo, observando a la chica detrás del mostrador cavar por nuestro helado. “simplemente odio ese tipo de cosas. Y creo que medio me asusté”. Los ojos de Sasha se movieron rápidamente hacia los míos, luego se alejaron de nuevo. “No estaba planeando invitarte al lago, pero sí quería que vinieras”.
La chica detrás del mostrador nos entregó nuestros conos y caminamos silenciosamente por el centro comercial juntos. Sasha me dio un rápido vistazo cando nos acercábamos al Sports 2 Go.
“Así que supongo que esto es una mala idea”, dijo en una voz tensa. Me di vuelta hacia ella y la observé morder con cuidado su cono. No le estaba haciendo las cosas fáciles y ahora sus ojos estaban nerviosos. “Te vi en la tienda y realmente quería hablar contigo. Por lo general no hago estas cosas”. Un poco de pistacho se deslizó por su labio y ella lo limpió con su servilleta. “Esto es probablemente una locura. Quiero decir, estás con Dani ¿no?”
Se estaba enterrando a sí misma más profundo dentro del agujero, luciendo más ansiosa cada segundo, y de repente me di cuenta de que ya no lo estaba disfrutando más, que en realidad me estaba empezando a sentir mal por ella. Sacudí mi cabeza y observé a sus delgados dedos apretujar la servilleta.
“No estoy con Dani”, dije. “Sólo somos amigos”.
“Oh, pero probablemente ni siquiera...piensas así…probablemente…” Ella miró fijamente al frente. “Dios, estoy balbuceando. ¿Cuándo me veas de nuevo, podrías hacerme un favor y no mencionar esto? De hecho, ni siquiera lo menciones ahora, ¿OK? No sé qué estaba pensando. ¿Alguna vez haces algo sin pensar y quieres retirar lo dicho?”
Me estiré y rocé su mano. “Está bien, Sasha”. Miré lo profundo de su escote, no lo suficientemente bajo para mostrar el valle entre sus pechos pero sí como para que pueda imaginarlo. Pensé en recostarla, tirar de su cuello en V y besar ese lugar. ¿Tendría sabor a sandía, también? Mi pecho se tensó y abrí mi boca y forcé al aire a entrar en mis pulmones.
“Gracias”, ella dijo suavemente. “Supongo que debo dejarte volver al trabajo”. Paró de caminar y sostuvo su helado enfrente de ella como si estuviera cansado de el.
“No, quiero decir que está bien”, repetí. “He estado pensando en ti”. Se sentía como la verdad y supongo que la mayor parte lo era. No había pensado en ella mucho desde que terminó la escuela, pero la he observado en clase muchas veces. Tal vez incluso me he preguntado cómo era ella en verdad y he querido averiguarlo. El área entre nosotros estaba cambiando y era difícil decir cómo era antes. “Mira, tengo que irme, pero deberíamos hablar de esto. ¿Cuándo está en el lago?”

Sasha y yo nos sonreímos el uno al otro, en el límite de la risa nerviosa. “Mañana a la tarde”.
“Ok, entonces te veré entonces”, le dije. “Tal vez lleve a Nathan”. Se me ocurrió, segundos demasiado tarde, que incluir a Nathan no era la mejor idea si queríamos hablar. Supongo que no estaba pensando claramente. Mi pecho aún dolía. No podía dejar de pensar sobre cómo se sentiría tirar de su cuello en V y exponer ese lugar. Bajó la cabeza como si se hubiera olvidado completamente de Nathan. Los dos dimos un paso atrás, luego Sasha dijo: “¿Pero qué hay con Dani? Escuché que ustedes dos—”
“Te lo dije—no estoy con Dani”.
Sasha dudó, sus pestañas agitándose. “Ok, te veré mañana”.
Me di la vuelta y empecé a caminar en dirección a Sports 2 Go. El caramelo de chocolate sabía enfermizamente dulce en mi boca. Lo arrojé en el basurín más cercano y resistí el impulso de darme la vuelta y observar a Sasha irse. Me la imaginé en mi cabeza, dando zancadas con sus dedos delgados apretados alrededor del no deseado pistacho. Ella estaba sonriéndose a sí misma pero aún no segura sobre mí. No estoy seguro de ti tampoco, pensé. Y para cuando me rendí ella se había ido.






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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Sáb Ago 06, 2011 2:28 pm

Cinco
Traducido por Chriss23

Pasé por casa de Dani, después de trabajar esa noche. Ella cerró la puerta del dormitorio detrás de nosotros, me agarró el culo, y el suelo de su pelvis contra la mía.
En la planta baja, su tío estaba pintando el pasillo y nosotros podíamos oír las conferencias de la madre de Dani en voz aguda: "Votar es una responsabilidad social. Es simplemente de flojos no participar. "
Nosotros prendimos la TV de Dani y coqueteamos en voz baja en la parte superior de la cama. Tiré de su colmo y le besó los pechos, pensando en Sasha. No fue lo que yo había planeado, pensé que jugar un poco con Dani sacaría a Sasha fuera de mi cabeza. ¿Las cosas nunca salen como piensas, te has dado cuenta de eso? Mamá estaba considerando volver a la escuela antes de que papá se fuera. Ella quería hacer la carrera de sociología, para ampliar su mente. Ahora ella gasta la mayor parte de su energía tratando de evitar las consecuencias tóxicas de las luchas de poder constante de la Sra. Scofield. Cuando se fue, mi padre dijo que la última cosa en su mente era otra relación. Entró Bridgette.
El mantenimiento de planes al mínimo era, obviamente, su mejor apuesta. Entonces ¿por qué iba yo al lago mañana? ¿Debido a que Sasha le gustó mi historia? Porque ella me hizo sentir como un idiota ese día de junio? Yo no tengo una respuesta, sólo una incómoda sensación que roía el interior de mis costillas y me dijo que llamara a Nathan y pedirle que venga conmigo.
Millside Lake fue hecho por el hombre y rodeado por barrios llenos de alta clase media suburbana que, gracias a sus cirujanos plásticos e instructores de fitness, creció más joven cada año. La mayoría de los lagos estaban fuera de límites a los nadadores, tú tenías que pagar para mojarte. Nathan y yo nos unimos a la línea tan pronto llegamos allí. "Me siento como una tercera rueda", dijo. "¿No sería mejor sin mí?"
Un grupo de torpes niñas pre-adolescentes estaban de pie fuera de la zona acordonada de la playa, fingiendo que no nos molestaban con sus ojos. "Basta con mirar lo que te estás perdiendo ", dije sarcásticamente, haciendo un gesto en su dirección. Una niña pecosa con pelo rojo y trozos de carne sobresalidas en todos los lugares equivocados me dio el dedo. Sus amigos se rieron y siguieron fingiendo no ver.
" No debes molestarla", susurró Nathan. "Esta es tu novia de la piscina en el futuro."
"Y crees que tienes problemas", bromeó de nuevo. Nathan y yo hicimos el ridículo frente a las chicas, haciéndoles reír tontamente.
Sasha había avisado al cajero que íbamos a venir, él golpeó nuestras manos y le dijo a Sasha que podía ponerse al día con nosotros, cuando terminara la lección.
Nathan y yo vigilamos un lugar en la playa y desenrollamos las toallas. Me sentí cohibido tirando de mi camiseta y avergonzado por ello. Yo fingí una sonrisa, esperando que él no hubiera visto ese momento de duda.
"Nick, no estás nervioso por mí, ¿verdad?", Preguntó, tensando los hombros. "No quiero que esto cambie nada. Quiero decir, sé qué de alguna manera lo hace, pero sigo siendo yo, y esto no tiene nada que ver con nosotros”.
"Yo sé", le dije rápidamente.
"Quiero decir, sé que eres heterosexual y eso es genial. No es que yo voy a tratar de convertirte o algo así. Sabes eso, ¿verdad? "
"Esta conversación me está poniendo nervioso", admití. "Pensé que se suponía que me calmaría."
"Yo no sabía que necesitabas calmarte." Nathan se volcó sobre su estómago y dejó que un puñado de arena tamizara a través de sus dedos. "Tú sabes que le gustas. Me di cuenta el día en el centro comercial. "
Me protegí los ojos con la mano y le miré fijamente. "¿Cómo te diste cuenta?"
"Oh, ya sabes, ser gay me hace más sensible a los sentimientos de las mujeres", dijo en tono de broma.
"Es una pena que no te sirve de nada."
Me volteé a su lado. "Así que es bueno saber que no vas a saltarme ni nada."
"Sí, pensé que te gustaría saberlo." Estaba bromeando, tratando de hacerme sentir cómodo. "Tú eres guapísimo y todo, pero me gusta los hombres mayores."
"Cállate", le dije. Entonces: "¿Quieres decir los chicos de más edad?"
"Sí, creo que sí. Mira a la gente de nuestra edad. Nadie tiene ni idea de lo que quiere o lo que están haciendo y si lo hacen, se unen al club del anuario o el equipo de discurso y pierden todas las buenas fiestas porque están demasiado enfocados en lograr algo y no se permiten hacer nada más porque están aterrorizados de convertirse en un adicto a las drogas o contraer el SIDA o no conseguir un buen trabajo. Este no es un buen momento. "
"No estas teniendo un buen momento."
"¡No!", Protestó, clavando ambas manos en la arena. "¿Y tú?"
"No sé, a veces creo que sí", le dije con sinceridad. "Otras veces me siento como que estoy matando el tiempo hasta que algo mejor pase".
"Mira, eso es exactamente lo que estoy hablando", dijo, con los ojos muy abiertos encima mío.
"Pero siempre parece que estás teniendo un buen momento."
"Sí, lo sé, soy el señor de positividad." Asintió. "Esto es duro últimamente.
Demasiadas preguntas de la vida vienen a mí y me siento como si estuviera en el exterior de todas las cosas buenas que están sucediendo. Al igual que ahora en esta playa, no es que pueda caminar alrededor mirando chicos. Alguien me rompería la nariz. Yo estaría en las noticias.
"Eso es una mierda. Supongo que todo el mundo tiene una mierda diferente de tratar. "Le dije a Nathan sobre el día en el pasillo, todo con Keelor y Vix y luego Sasha correr sobre mí como si yo fuera invisible y a mí diciéndole que me diga por qué. Nathan dio la vuelta y se apoyó con sus codos. "Te voy a decir ahora que la niña no va a tolerar ninguna mierda tuya. Este pequeño acuerdo que tienes con Dani, no va a pasar con Sasha. "
"Lo sé."
"Así que, ¿sabes lo que estás haciendo?" Esa no era una pregunta acusadora, era una comprobación -en una especie de pregunta. Podía escuchar la diferencia en su voz. Él ladeó la cabeza y me sonrió. "Todo te sucede a ti, ¿no?" Nos fuimos a nadar mientras estábamos esperando a Sasha, y luego compramos un par de refrescos en el mostrador de bocadillos y avanzamos lentamente de regreso a nuestras toallas. Unos minutos más tarde la vi a ella en dirección a nosotros en un traje de baño de corte alto de una sola pieza. Era extraño verla así, aunque fuera una sola pieza, y estaba contento de que no estábamos solos.
"Me alegro de verlos chicos", dijo ella, dejándose a sí misma caer hacia abajo sobre una toalla de Nathan. "¿No hay problemas para entrar?"
No, no hay problemas. Empecé a mirar sus piernas y me di cuenta que eran completamente lisas, como las axilas y todo lo que pude ver. Tenía el cabello húmedo y lo recogió con su mano derecha y sacó una cinta de goma alrededor de él."Ya han estado nadando", observó, señalando nuestro pelo mojado.
"Es un día caliente", le dije. Sus dedos de los pies eran tan finos y pequeños como las manos. Quería cruzar mis dedos alrededor de su tobillo, sólo para tocarla en un lugar seguro.
"Húmedo, sí," ella estuvo de acuerdo.
Los tres nos sentamos allí viendo el agua. Estaba empezando a preguntarme si nos sentábamos allí dando un informe del tiempo durante todo el día, cuando Nathan lanzó la materia segura del curso-las actualizaciones en la gente de la escuela y sus próximas vacaciones en Arizona. Entonces, justo cuando estaba empezando a sentirme cómodo, él anunció que iba a tomar otro chapuzón y caminó hacia el lago.
"Nathan es fantástico", dijo Sasha, mirando a su espalda mientras él se metió en el agua. "¿Han sido amigos desde hace mucho tiempo?"
"Siempre. Yo, él, y Keelor ".
No le explique acerca de la reciente discusión entre los dos. Yo no tenía ganas de explicar nada de nada. Eso era una de las cosas de Dani, que nunca había que explicarle nada a ella, que tomaba las cosas como venían. Le pregunté a Sasha como fue la lección de navegación y escuché describir a los niños de su clase.
Fue divertido imaginar a Sasha siendo profesora de alguien . No podía recordar la última vez que haya enseñado a alguien algo realmente útil. Enseñé a Holanda cómo atarse los zapatos, pero eso fue hace años. Mis padres trataron durante meses, entonces mi madre decidió que estaban poniendo demasiada presión sobre ella y que ella iba a volver y pedirles cuando ella estuviera lista. Pero Holanda nunca se los pidió, ella me lo pidió, y lo hemos practicado juntos hasta que ella pudiera atarse los zapatos tan bien como pudiera. Holanda fue muy rara sobre el aprendizaje de las cosas cuando era una niña pequeña. Era como si ella creyera que tenía que ser perfecta todo el tiempo.
Papá dijo una vez que esta fue la diferencia entre nosotros-que Holanda repitió algo hasta que pudo hacerlo perfectamente y yo asumí que lo que hacía era perfecto desde el principio. Él estaba enojado conmigo cuando dijo eso. Keelor y yo habíamos sacado el coche de su madre y abollado al tratar de ponerlo de nuevo en el garaje. Mamá le dijo a papá que no debería decir esas cosas porque me daba un complejo. "Tú le criticas su confianza y das gloria de su propia arrogancia", dijo. Eso fue cuando yo tenía catorce años, antes de irse.
"¿Qué estás pensando?", Preguntó Sasha, tumbada sobre una toalla de Nathan. "Te ves a un millón de kilómetros de distancia. Te pareces mucho en eso, ¿lo sabías? "
"Yo no sabía eso", le dije. "Tal vez tengo ADD o algo así."
Sasha giró a su lado y me miró. " ¿Te estás preguntando por qué apareciste?"
"Por supuesto que no. Es sólo un poco extraño estar aquí contigo haciéndome estas preguntas, cuando apenas te conozco. "Tomé un sorbo de soda caliente y parpadee hacia ella. "Creo que estoy tratando de averiguarlo".
"Entonces, ¿qué quieres saber?", Preguntó.
"¿Así nada más? ¿Veinte preguntas? "
"Bueno, quizás no." Ella trató de sonreír, pero sólo una parte trabajaba. "Me estás poniendo nerviosa. ¿Es eso lo que quieres? "
“Me pones nervioso también." Sorpresa atravesó mi voz. "¿Sabías que te estaba viendo en Inglés?" Su honestidad me hizo audaz. Parecía increíble tirada sobre una toalla de Nathan, su traje pegado a su cuerpo como una segunda piel lisa.
"¿De verdad?" Dijo ella rápidamente.
"Sí". Yo la alcancé y le acaricié el brazo. Era salpicado de pecas y dorada por el sol. "No sé lo que quieres de mí. ¿Qué pasa ahora que estoy aquí? "
Sasha se echó a reír y miró a su brazo. "No tengo ni idea."
"Pensé que siempre sabías lo que estabas haciendo. Que tenía todas las respuestas en la clase de Inglés”.
"No realmente", dijo. "A mí me gusta discutir las cosas. Hay un montón de clases en las que no tienes la oportunidad. Las matemáticas son reglas. La ciencia es un hecho."
"¿No te gusta la ciencia?
"No. Es simplemente diferente. "Explicó que su padre era médico y que ella había heredado su cerebro científico. Ella dijo que quería entrar en medicina forense porque no había respuestas definidas a la espera de ser descubiertas, pero al mismo tiempo, estaba otro lado de su personalidad que le gustaba la ambigüedad y ahí es donde la clase de Inglés entraba "Me gustan las historias que no dicen todo, que te dejan espacio para pensar. Los sueños son un poco así. Nunca se sabe exactamente lo que significan. Al igual que anoche tuve un sueño que mi hermano tenía un águila y había una tormenta que se avecinaba y yo sabía que tenía algo que ver con el pájaro. Yo estaba muy asustada. Yo estaba sentada en mi sala a la espera que esta tormenta golpeara y nadie más en mi familia estaba preocupado. Fue extraño. ¿Te acuerdas de lo que soñaste anoche? "
"No suelo recordarlo", le dije. En este caso, yo en realidad me acordaba, pero la información no era adecuada para sus oídos. Le hablé de un sueño que había tenido la semana pasada en su lugar. Yo estaba patinando en la pista de patinaje natural más grande al aire libre que puedas imaginar, pero cuando llegó el momento de volver a casa, no podía recordar dónde vivía. Cuanto más me esforzaba en recordar, más pánico tenía. Sasha estaba en silencio. Ella rodó sobre su pecho y dijo: "Me pregunto por qué siempre es más fácil de recordar los malos sueños."
"Hay probablemente más de ellos", aventuré.
"Espero que eso no sea cierto. ¿No será porque son angustiosas? "
"Supongo que podría ser eso. Esto es muy filosófico para un día en la playa. "
"¿No crees en esas cosas?", Preguntó.
"Seguro". Me encogí de hombros. "Esto no surge por lo general en la conversación."
Nathan volvió alrededor de entonces, con el pelo chorreando y en la parte de atrás de sus hombros una sombra dolorosa de color rosa. "Te estás empezando a freír", advirtió Sasha. Él se derrumbó sobre su toalla al lado de Sasha, Gotas frías aterrizaron en sus piernas.
"Ahh!" Gritó ella, moviendo de un tirón su espalda. "Bonito y genial!"
Nathan puso su cuerpo sobre la de ella y sacudió la cabeza con fuerza, como un perro mojado. Pequeñas gotas de agua cayeron sobre su traje de baño, sus brazos y sus hombros. Sasha se echó a reír y le dio un puñetazo en el hombro. Era una especie de erotismo para ver y envió a mi cerebro girando en direcciones salvajes. Hubiera estado celoso si yo no supiera la verdad acerca de Nathan. De hecho, probablemente me hubiera enojado con él.
"Voy a entrar", anuncié, ya de pie. Caminé hasta el agua, se metió hasta mi cintura, y luego me tiré al agua y nadé hacia la balsa. Eso era probablemente donde Nathan había conseguido su quemadura, sentado en la balsa de buceo para dar a mí y Sasha la oportunidad de hablar. Me subí a la balsa de madera y me zambullí de nuevo en el lago. Yo era como un delfín en el agua, podría nadar para siempre, sin cansarse, y por un tiempo lo hice, me lancé a mí mismo en repetidas ocasiones en el agua y nadé sin esfuerzo volviendo a la balsa. Cuando mi cabeza estuvo clara, finalmente, nadé hasta la orilla y me uní a Nathan y Sasha en la playa.
"Pensábamos que nunca volverías", bromeó Nathan.
"Yo estaba teniendo calor", le dije. Cien por ciento verdad. Nathan asintió con la cabeza. "Tengo que irme. Ese cambio en el restaurante, ¿sabés? "
No, yo no lo sabía, pero tengo una foto. Él nos dejaba a nosotros con nuestros recursos. Me preguntaba si Sasha había mencionado algo de mí durante mi ausencia, algo que le había hecho fantasear con un cambio ficticio.
Para entonces la playa era abrasadora y Sasha y yo cambiamos nuestros trajes y nos fuimos poco después de que Nathan se había ido. Caminamos alrededor del lago, sudando en nuestra ropa y mínimos tragos de agua embotellada de el mostrador de bocadillos."Hay árboles en la colina más adelante", le dije, señalando. "Vamos a sentarnos".
Subimos el cerro y nos aseguramos un banco en la sombra. La cara de Sasha estaba enrojecida. Su nariz era tan rosa como los hombros de Nathan. "¿Tienes protector solar contigo? ", le pregunté. "Parece que debes ponerte un poco más en tu cara."
Sacó algunos de su bolso de paja y se aplicó con cuidado a la cara y los brazos. "Te estás quemando demasiado", dijo, levantando la loción. "¿Puedo?"
"Sí". Cerré mis ojos y deje que la suave loción se esparciera en mi cara. La sentí agacharse más cerca, como si me estudiara, y luego sus labios estaban rozando contra los míos, plumas suaves. Lamí sus labios y deslicé mi lengua en su boca, muy suave y lento. Algo me dijo que tenía que tener cuidado con ella, que me arrepentiría si no lo tenía.
Su lengua rozando contra mía. Nos besamos un rato, mi mano derecha en la parte posterior de su cabeza y la izquierda en su rodilla. Luego se echó hacia atrás y sonrió.
"Eso fue una sorpresa", le dije.
"Una buena, espero."
"Sí". Sonreí y tiré de ella hacia mí. La besé en la boca y el cuello y le dije: "Hueles como el sol."
"Tú también". Inclinó la cabeza, pensativa. Yo estaba a punto de preguntarle qué estaba pensando cuando ella bajó la mirada y dijo: "Mejor me voy. Mi papá me recogerá en la playa a las seis y media. ¿Quiere una carrera casa? "
"Está bien." Me decepcionó que no tuviéramos más tiempo y no tenía prisa para encontrarme con el papá de Sasha. Caminamos lentamente hacia la playa juntos y paramos en la orilla de la playa de estacionamiento. "Dame tu número", dije de repente. "Yo te llamo".
"Yo no tengo una pluma." Sasha miró el estacionamiento, sus ojos se posaron en un Dodge Durango plata. El hombre en el asiento del conductor le devolvió la mirada.
Sasha parpadeó y se volvió hacia mí. "¿Lo recordarás?"
Recitó su número de teléfono y lo repetí, grabando el número en mí cabeza mientras nos dirigíamos al SUV de su padre, en realidad todavía no amigos no realmente nada, sólo dos personas que se besaron en un lago en julio.





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Sáb Ago 06, 2011 2:30 pm

Seis
Traducido por Pamee
Corregido por LauParra

Mamá estaba comiendo una ensalada griega en la cocina, el Globe and Mail estaba esparcido a través de la mesa y sus piernas estaban descansando sobre la silla frente a ella.

Alzó la mirada hacia mi cuando entré. “Nicholas.” Bajó su tenedor y plegó el periódico. “Pensé que te quedarías con Nathan por la noche. Hay ensalada y pan en la nevera.”

“Tal vez más tarde.” Le expliqué que había llegado de la playa y que aún tenía mucho calor para estar hambriento.

“Tomaste mucho sol,” dijo ella, examinando mi cara. “Deberías ser cuidadoso con eso, tienes la tez de tu padre y siempre se quema rápidamente.” Tenía esta forma de hablar de papá que lo hacía sonar como un pariente distante y raramente visto, lo cual era en cierta forma. “Dani llamó buscándote hace diez minutos.” Mamá levantó su tenedor y pinchó una gruesa aceituna negra. “Deberías invitarla alguna vez. Me gustaría conocer a tus novias.”

“No es mi novia,” dije, tamborileando mis dedos sobre la encimera como si no fuera gran cosa. “Sólo somos amigos.” Me pareció que últimamente estaba diciendo eso un montón.

Mamá frunció el ceño y reventó la aceituna en su boca. Pasábamos toneladas de tardes de verano comiendo ensaladas frías y cortando carne para la cena desde que papá se fue.

Mamá decía que nunca aguantaría comidas pesadas en clima caluroso. “Ya nunca me cuentas que está pasando,” se quejó. “Eras un niño tan abierto. Ahora es como tirarte los dientes para conseguir cualquier información de ti.”

“No hay nada que contar.” Niño abierto. ¿Se suponía que tenía que trepar a su regazo, abrazar su cuello, y contarle todo lo que había pasado en el patio de recreo hoy día? Algunas cosas cambian en diez años, mamá.

“No hay nada que contar,” dijo. “¿Le hablas a tu padre de estas cosas?”

“¿Qué cosas?” pregunté, levantando la voz un ápice. “¿Podemos no hacer esto?”

“¿Esto?” Mamá dejó caer su tenedor en el medio de su ensalada y me miró.

“No hay ningún problema aquí,” continué. “Estás sobre mí sin razón.”

“Está bien.” Suspiró, levantando ambas palmas. “Bien, Nicholas.”

“Bien.” Me alejé rápidamente de la encimera. “Después buscaré algo para comer.”

“Bien,” dijo ella de nuevo.
Fue a la sala de estar, descansé en el sofá, y cogí el control remoto. Holland estaba sentada en uno de los sillones, con los audífonos puestos y un libro en sus manos. Era una de las personas más inteligentes que conocía y nunca lo escondía de la forma en que muchas personas lo hacían. Esperaba que la preparatoria no arruinara eso de ella y la volviera una de esas chicas que estaban constantemente echándole vistazos a los chicos para asegurarse de que ellos le estaban echando vistazos o peor, alguien que pensara que era mejor que todos los demás y que no permitiera que ninguno con un CI inferior a 130 se acercara a ellos.

Había asumido que Sasha era así, pero no había actuado de esa forma en la playa. Se había sentido tan increíble sólo besarla, me hizo imaginar como se sentiría el resto.

“¿Mamá te contó que Dani llamó?” preguntó Holland, alzando la vista de su libro.

“Si,” dije impacientemente. ¿Podría tener cinco minutos sin que nadie mencionara a Dani?

“Como sea,” disparó de vuelta. “No necesitas saltarme a la garganta.”

“No lo hago, es sólo que mamá me estaba dando el tercer grado sobre ella en la cocina.”

“Oh, está bien.” Holland estrechó los ojos. “¿Qué le dijiste?”

“Nada que decir,” insistí.

“Mentiroso.”

Mis labios formaron una sonrisa. “Probablemente nada, ¿okay?”

“Probablemente nada no es lo mismo que nada, Nick.”

“Tienes razón,” dije, abocándome al serio asunto de pasar los canales. “Aún así no es tu problema, Holland.”

La mamá de Dani tenía la aguja del aire acondicionado apuntando a congelar. Gracias al tío de Dani, las paredes de su habitación estaban nuevas y prístinas, un claro color cáscara de huevo sin bultos a la vista. Su apariencia perfecta hacía parecer a la casa aún más fría y arrastré a Dani bajo las mantas conmigo, preguntándome si un pequeño ajuste al aire acondicionado en casa arreglaría el apetito de mamá y pondría algo de carne sobre la mesa.

Dani no me preguntó qué soñé anoche, no parecía interesada en hablar y yo tampoco. Pensé que todo podría continuar justo como había estado y luego no tendría que preocuparme de ser cuidadoso con nadie. Pensé eso por cerca de una hora y luego la culpa me picó y siguió picando. Tal vez no debería sentirme culpable de besar a Sasha mientras estaba con Dani, pero no era de esa forma. No podía dejar de pensar en la suave piel de Sasha y la forma en que había gritado cuando Nathan había revoloteado sobre ella. Sasha nunca me habría besado si supiera sobre Dani. Había pensado que estaba afuera por cualquier cosa que pudiera conseguir.

“Vamos abajo a ver una película o algo,” sugerí, sentándome en la cama. “No podemos quedarnos en tu cuarto todo el tiempo.” ¿De verdad estaba inventando una excusa para salir de la cama de Dani? Infinitamente loco.

Aunque de verdad quería salir de la cama. Estaba pensando cosas estúpidas, intentando averiguar como podía dejar atrás la cosa sexual y mantener la amistad. La gente lo hace todo el tiempo, ¿no? No es la gran cosa, no es como si Dani y yo fuéramos una pareja en realidad.

“Podemos acostarnos aquí y ver un DVD en mi laptop si quieres. Es lindo estar juntos y desnudos, ¿no lo crees?” dijo Dani.

Si, pero…

“Creo que tal vez no deberíamos hacer esto,” comencé, y una vez que dije eso, no pude parar. “No se siente completamente bien, probablemente deberías estar con alguien que quiera una relación real contigo.” Dani se sentó junto a mí, levantando la sábana con ella como si estuviéramos en una película para adultos. “Quiero decir, me agradas, me agradas mucho, pero creo que estamos mejor como amigos y esto se va a hacer un lío, ¿no lo crees?”

Las mejillas de Dani enrojecieron mientras me miraba. Pensé que podría llorar y deseé que pudiéramos pasar rápido por la parte donde me sentía como la verga, pero entonces ella dejó caer la sábana y comenzó a ponerse la ropa.

“Hay alguien más, ¿no? ¿La conozco?” Sonaba más calmada de lo que parecía y cuando se dio vuelta hacia mí de nuevo, el sonrojo se había ido.

“Ni siquiera estoy seguro de si hay alguien más.”

“¿Tiene nombre?” Dani continuó.

Me agaché y recogí del suelo mis bóxers y mi camiseta. “No te enfades; no hay nada entre nosotros…”

Dani puso sus manos en sus caderas y me observó ponerme la ropa, su pregunta cobrando impulso en el silencio.

“Es Sasha Jasinski,” confesé, poniéndome los jeans. “Pero no estamos juntos ni nada.”

La mano izquierda de Dani cayó a su lado mientras hacía una mueca. “Estás cometiendo un gran error. No es tu tipo, te aburrirás en dos días.”

“Esa no es una cosa muy amable para decir.” Estúpido viniendo de mí, lo sé. Subí mi bragueta y me engrapé la boca para cerrarla.

Dani me frunció el entrecejo. “Sólo ayúdame a hacer la cama, Nick. Entonces eres libre de irte.”

Así que lo hice. Le ayudé a remeter las sábanas, luego salí de la casa de Dani y hacia la humedad, aún en shock. Parte de mí estaba pateándome a mi mismo. La otra parte estaba preocupada. Sasha no estaría interesada en mí, aunque la evidencia sugería lo contrario.

Para rematarlo estaba hambriento y la cena probablemente estaría en el lado minimalista de nuevo. Caminé todo el camino a casa, los sentimientos se revolvían en mi interior como una lata de estofado.

La casa estaba desierta cuando llegué y la primera cosa que hice fue poner una pizza en el microondas. Comí frente a la TV con una lata fría de coca-cola, intentando no pensar sobre las implicaciones de lo que acababa de hacer, y la segunda cosa que hice, cogí el teléfono y llamé a Sasha Jasinski.






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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Sáb Ago 06, 2011 2:32 pm

Siete
Traducido por Criss23

Los padres de Sasha tenían reglas infinitas cuando se trataba de chicos. Ellos hacen las mentiras una necesidad desde el principio. Pasamos alguna que otra noche en su casa para la cena o viendo la televisión en la habitación de la cocina y aún menos noches en mi casa, mi mamá feliz presidiendo los eventos. El resto del tiempo estuvimos en el centro comercial, el cine, la playa, o en mi habitación por la tarde con la puerta cerrada (coartadas por cortesía de Lindsay y Yasmin) y Holanda jurando no delatarnos. No pasó mucho hasta que de todos modos. Sasha dejó en claro que había un montón de cosas que ella no estaba lista. Yo le dije que estaba de acuerdo con eso y de alguna manera yo lo estaba. Yo no quería apurarla.
Por supuesto que no era tan simple como eso. Yo realmente la quería. Pensaba en ella todo el tiempo. A veces me imaginaba a nosotros haciendo las cosas que Dani y yo habíamos hecho.
Otras veces me encontraba marcando rápido al teléfono celular de Sasha para decirle las cosas más estúpidas. Como una vez que llamé porque una canción me recordaba a "No enviados", canción favorita de Sasha Alanis Morissette. Otra vez vimos CSI juntos a través del teléfono, hablando a lo largo de la publicidad, y al final del programa Sasha dijo: "Tengo que cuidar a los niños el sábado. ¿Quieres venir por aquí?"" No sé ", dije secamente. "¿Qué dice el libro de reglas al respecto?"
"Es lo mismo que siempre dices," ella respondió, "pero los Wilkinsons no volverán hasta pasada la medianoche." Dos horas y media después de la hora de Sasha. Me gustó el sonido de eso, pero me sorprendió que ella lo había ofrecido, ella no estaba desesperada por romper las reglas de su familia ". "He estado pensando sobre el fin del verano", continuó. "Entre el hockey, la escuela, y todo lo demás probablemente no tendremos mucho tiempo juntos."
"Probablemente," estuve de acuerdo, no gustándome la idea de eso. Keelor me había estado dando mierda por no pasar más tiempo en el hielo últimamente. Yo sólo había hecho dos sesiones nocturnas de juegos de hockey tan lejos del verano y mi movimiento de palo había estado definitivamente fuera de práctica. Prácticas semanales y un calendario de juegos ocupados se harían cargo del otoño, pero por lo general me había esforzado todo el año. "Estoy pensando que voy a echarte de menos", dijo.
Sonreí en el teléfono. "Vamos a hacer tiempo, ¿verdad?" Por supuesto. Probablemente no habría tiempo para csi a través del teléfono, pero definitivamente habría tiempo para ella. Yo no creo que pudiera pasar una semana sin tener que pasar tiempo a solas con sasha. Pasas apenas meses reconociendo la existencia de alguien y luego boom, estás emocionalmente adicto a ella. La ciencia probablemente culpa a los productos químicos, la genética, o algo igualmente lógico, pero no tenía ganas de nada lógico. A veces me coger Sasha besándome con los ojos abiertos. Era una sensación extraña, alguien que le mira desde ese punto, y por lo general me haría reír y tener que parar. "Lo estás haciendo otra vez", diría yo.
Una vez se había puesto manos a ambos lados de la cara y respondió, "Me gusta la forma en que te ves cuando estás besando, cuando veo tu cara, es como si yo supieras cómo te sientes. "
Yo sabía lo que quería decir. La miraba todo el tiempo también. La forma en que me miraba me hacía sentir como si estuviera realmente viéndome. Porque la mayoría de las personas en realidad no te ven. Las personas no son muy buenas por general. La mayoría de la gente sólo puede reconocer ciertas partes de la otra persona, no la imagen completa. Tal vez tienes un poco de suerte, si otra persona puede realmente verte. Tal vez no estás destinada a ser capaz de ver a todo el mundo, tal vez sería aún más confuso. Yo realmente no tengo ni idea de cómo funciona, excepto que yo pensaba Sasha podía verme y que yo podía verla.
Así que por supuesto pasé la noche del sábado con ella. No me sentía mal por andar a escondidas, como lo hizo ella. Los padres no deben forzarte a mentirles. Yo entiendo que muchos padres tienen una regla del no-dormitorio cuando se trata del sexo opuesto. Yo entiendo que nadie quiere a su hijo conduciendo bajo la influencia. Un toque de queda nueve y media, por otro lado, es una locura total. Cuando yo trabajaba de noche, ni siquiera llegaba a casa hasta las nueve y media.
Yo andaba con Keelor el sábado por la tarde. El había conectado con esta chica llamada Karyn unos días después de la fiesta de Dani y ya no participaba en las actividades relacionadas con Vix. Eso nos puso en una posición similar, pero yo sabía que él no entendía lo que vi en Sasha. Habíamos pasado toda una noche con él y Karyn durante el último mes, una velada amable, pero tensa que hizo obvio que Keelor y Sasha no estaban interesados en conocerse a los otros mejor que ya lo hacían.
Cuando le pregunté a Sasha sobre ello más adelante, dijo, "Estaba en mi clase de matemáticas el año pasado, ¿de acuerdo? Yo sé cómo es. Todos los estúpidos chistes sexuales. Todo se trata de relaciones sexuales con él. Es como si él no tuviera otra forma de relacionarse con las niñas. Él era totalmente así, con Karyn. "
"No es así contigo, sin embargo," señalé.
"Él lo sería si lo dejo".
"Sabes, a veces tomas las cosas demasiado en serio", le dije. "Ella obviamente le gusta. ¿Qué te hace pensar que puedes decidir qué está bien entre otras personas? "Yo no critico a sus amigos increíblemente aburridos. No importa que Lindsay estuviera obsesionado con todo lo que estaba sucediendo entre Sasha y yo porque no tenía vida fuera del sistema educativo o que Yasmin creyera que bajar veinte libras resolvería todos sus problemas cuando su actitud era el verdadero problema.
"No estoy decidiendo por otras personas", dijo Sasha. "Sé que han sido amigos desde hace mucho tiempo. No estoy diciendo que no deberían ser nada. Sólo estoy diciendo que no me gusta. Eso es todo. "
"Bueno, yo sí, así que tal vez podría despedirte de él", dije a la defensiva. No importaba si estaba en lo cierto o no, sólo que estaba hablando mal de él. Sasha sacaba todo lo serio en mí, diciendo que no debería haber preguntado sino quería la verdad. Le dije que nunca le había dado una oportunidad a Keelor y la conversación circuló sin un buen lugar para ir. Me molestaba que ella y Keelor no se cayeran bien, pero no puedo decir que me sorprendiera, después de todo, yo era su único denominador común. Por lo tanto, argumentamos al respecto, sí, pero eso no ha cambiado ninguno de nuestros sentimientos y somos inteligentes de una manera rápida.
La solución se limitó al cruce social entre Sasha y la mayoría de mis amigos y un poco de creatividad a la hora de programar, y así fue como llegué a estar con Keelor el sábado por la tarde. Yo traje mis patines en línea y Keelor y yo puntas de palas a Gavin y jugamos juegos de video hasta que su madre llamó a los tres hasta la cocina para rellenar con la lasaña casera. Gavin siempre me pareció un poco avergonzado por su madre. Ella pudo haber sido una perfecta ama de casa de 1950- siempre cocinando, limpiando, decorarando, y quejándose sobre Gavin y su padre, sin carrera para distraerla. El padre de Gavin era anticuado también. Decía cosas como "perdóneme", y "esa es la cosa más sorprendente." Probablemente tendría un ataque al corazón si viera las fotos almacenadas en el ordenador de Gavin. Tengo que decir que sus padres estaban bien, sin embargo. Lo peor que podría decir acerca de ellos era que ellos se esforzaban mucho. Su padre insistió en conducir a Keelor y a mí a casa más tarde esa noche, y llegó incluso a llevarme a la casa de los Wilkinsons después que me escuchó mencionar mis planes a Keelor. Le di las gracias, diciendo que mi novia se ponía nerviosa cuando tenía que cuidar a los niños tarde.
"Es un mundo aterrador por ahí", aceptó.
Eran casi las diez cuando nos detuvimos en la entrada. Miré al padre de Gavin atrás y luego toqué suavemente la puerta, asustado de despertar a los niños. Sasha abrió la puerta y me sonrió. "La costa está despejada ", dijo, tomando mi mano."Adelante", la seguí por el pasillo y dentro de la sala de televisión.
Algunos detectives británicos mostraban algo y Sasha agarró el control remoto y bajó el volumen.
Nos sentamos en el sofá, los dos que ocupamos un escaño. "Entonces, ¿qué has hecho hoy?", Preguntó Sasha, lanzando una de sus piernas sobre la mía y enterrando su cabeza en el hueco de mi cuello.
Le hablé de Gavin y Keelor y tarareó en respuesta. "¿Qué hiciste?", Pregunté, apretando su muslo. Mis manos trazaron poco a poco más de su parte superior y tarareó en mi oído, lamiéndolo y haciendo que me vuelva loco. La deslicé debajo de mí, nuestros cuerpos extendidos a lo largo de la camilla, y deslicé las manos bajo su camiseta. Su regla ropa adentro me mataba a veces. El hecho de que mis manos podían tocar lo que no podía ver hacía en secreto la experiencia frustrante.
Tocarla me gustaba más que compartir una cama con Dani.
Hicimos lo que siempre hacíamos, nos fuimos unos contra otros hasta que llegué.
Las manos de Sasha me acariciaban la espalda debajo de mi camiseta. Se mordió los labios y continuó empujando contra mí. "No se puede bajar de esta manera, ¿verdad?", Pregunté, acariciándole el pelo. Nunca habíamos hablado de eso, pero yo lo notaba.
Volvió la cabeza para que su expresión fuera media escondida.
"Se siente bien. Pero no. "
"Así que." Puse mi mano entre sus piernas. "¿Qué hay de esta manera?"
Cerró los ojos y me dejó hacerlo, siguió presionando contra mí. Yo habría hecho cualquier cosa que ella me pidiera. No fue hasta que sus reglas me detuvieron de hacer nuevas sugerencias. Tuve esta conversación sobre esto en mi cabeza, preguntándome qué estaba bien decir cuando yo la tocaba. Uno pensaría que hacer algo como esto consume toda su atención, pero no siempre. En ese momento yo estaba pensando en cómo quería que disfrutara todo lo que estábamos haciendo tanto como yo lo hacía.
Al final posé mi boca en su oído y le dije: "¿Así es como lo haces cuando estás sola?" Nunca habíamos hablado de eso. Tal vez fue asumir demasiado, pero ¿cómo iba yo a saberlo?
"No exactamente." Una tímida sonrisa paso en sus labios. Ella se agachó y abrió la cremallera de su pantalón. Me resultó duro otra vez mirar lo que ella hacía. "No toques nada fuera, ¿de acuerdo?”
Asentí con la cabeza y metí mi mano en su ropa interior. Se sentían como el algodón liso y yo pensé en llegar de nuevo antes que ella, si no empezaba a concentrarme. "Puedes mostrarme cómo te gusta", le susurré. Sasha deslizó su mano sobre la mía y me mostró y me concentré. O intenté. Me concentré lo mejor que pude teniendo en cuenta nuestras manos apretadas bajó los pantalones.
Entonces, de repente, este niño estaba de pie junto al sofá en pijama, bebiendo todo el escenario "¡Elías!", Exclamó Sasha. Ella se subió la cremallera de sus pantalones y saltó de la cama con un movimiento rápido. "¿Qué pasa?"
El chico del techo escalada. Debería haber sabido que había un problema y lo había. Se agachó y vomitó en el suelo. No un poco. Es decir, cada cosa que este chico había comido en la cena estaba en aquella alfombra de la sala -montículos de fideos macarrones nadando en naranja goo y espolvoreados con los restos de vegetales verdes indeterminables.
Un poco de vómito estaba en su pijama superior y el chico se quedó mirando a él y el charco frente a él, los ojos vidriosos por todo el esfuerzo.
"Está bien", lo tranquilizó Sasha, cogiéndole la mano. "Vamos a ponerte un pijama nuevo."Ella lo guió fuera de la habitación y me quedé más que en el mismo programa de detective británica continuando desarrollándose en la pantalla en silencio, mi cerebro procesando todo lo que acababa de suceder.
El charco de vómito definitivamente daba un giro a la situación. Me limpé primero. Luego me fui a la cocina y rebusqué en los armarios, buscando toallas de papel. Unos minutos más tarde yo estaba ocupado secando el vómito de Elías, que olía casi tan maloliente como bolsa de hockey de Keelor.
Rocié removedor de manchas sobre la alfombra beige de los Wilkinsons y visualizé las paredes impecables en casa de Dani. A veces, todavía no podía creer que había roto con
Dani para unirme a Sasha Jasinski. No es que me arrepienta, más a mí me sorprendía que no lo hiciera.
Sasha retrocedió en la habitación unos veinte minutos más tarde, una manta y una almohada en sus brazos y Elías dos pasos detrás de ella. El chico estaba en un fresco pijama y tenía el pelo pegado en trece direcciones diferentes-como el mío cuando salgo de la cama por la mañana. "Hey, gracias", dijo Sasha, estudiando la mancha húmeda en la alfombra. “Tú difícilmente puedes verlo”
Ella puso la almohada y una manta a mi lado en el sofá y puso su mano sobre el hombro de Elías. "Él no quiere estar en su habitación. Le dije que podía estar aquí por un tiempo. "Asentí y dejé desocupado el sillón. Elías se sentó, sus huesudas rodillas juntas, y miraba fijamente hacia delante con los ojos borrosos.
"Mi hermano es igual de pegajoso cuando se enferma demasiado", añadió Sasha."No le gusta estar solo." El hermano de Sasha tenía siete años y medio, y loco por ella. Nunca se le ocurriría coger una sierra sin su permiso. Él y Sasha fueron tan lejos los niños problemas, cuando tú lo podrías conseguir. Me senté en un sillón y miré a Elías."Entonces, ¿qué quieres ver?" Sasha le cubrió con la manta mientras estaba volteado. Entonces oí al niño hablar por primera vez. "Spider-Man 3", dijo claramente, apuntando a la unidad de entretenimiento.
"Esa es una buena película", le dije cuando Sasha se deslizó el DVD en la máquina. Se sentó en el otro sillón y sonrió hacia mí. Le devolví la sonrisa, aunque estaba más inquieto que feliz. Los ojos del chico estaban pegados a Spider-Man 3 y pensé que probablemente estaba teniendo una noche mejor de lo que era la mía en ese momento. Seguí con la esperanza de que haría una recuperación rápida o que Sasha le dijera que era hora de volver a la cama.
En cambio, la película jugaba. Hacia la mitad me di por vencido y dije: "Mejor me voy. Es casi medianoche. "Elías murmuró un adiós en mi dirección. Me despedí y me sentí un poco triste porque había conocido a la pálida imitación en lugar del cacao soplos-crujido, el techo de escalada para niños.
Sasha me acompañó hasta la puerta y echó sus brazos alrededor de mi cintura. "Te extrañado esta noche", dijo con nostalgia. "Realmente quería estar a solas por un tiempo."
"Quería terminar lo que estábamos haciendo." Decirlo hizo el sentimiento más fuerte, y me incliné y la besé apasionadamente.
"Yo también", dijo, después de que estábamos aparte. Tenía las mejillas sonrojadas y miró con aire de culpabilidad a la puerta. ”Tú me vuelves loca a veces, ¿lo sabías?" Ella me llevó de vuelta hacia ella y me besó de nuevo. Ella echó todo el cuerpo, presionando contra mí como si no podía conseguir lo suficiente.
Ella me tiró del pelo y me lamió el cuello. Ella me volvía loca, besándome así cuando los dos sabíamos que teníamos que dejarlo.
"¿Yo te vuelvo loca?" Repetí, respirando pesadamente. "Yo no soy el que sostiene todo de nuevo."
"¿Cómo se supone que me voy a sentir cuando dices algo así?", Dijo ella, alejándose. "Se establece la relación de todo a mal. Como si estuviéramos en lados opuestos. "
"Hey, no es así. Sólo estoy diciendo que podrías confiar en mí un poco. "Levanté el dobladillo de su top entre mis dedos. "Yo no sé ni cómo te ves debajo de esto. ¿Alguien lo ha averiguado? "
Sasha frunció el entrecejo, cuando yo había demostrado su punto. "¿Por qué hay que presionar?"
"Esto está saliendo mal. No estoy tratando de conseguir que lo hagas. "Sin embargo, podríamos estar más cerca de otras maneras. Yo no dije la última parte. Yo colgaba mis manos a los lados y exhalando lentamente. "Es sólo que... las cosas iban muy bien antes. Me gustas mucho. Supongo que eso hace las cosas lentas difíciles para mí en mi cabeza. "
"Ya sabes cómo es, Nick", insistió. "Me gustas mucho, demasiado, pero ya te dije desde el principio, no estoy listo para todo el material pesado todavía. ¿Por qué no podemos simplemente pasar el rato y disfrutar de lo que estamos haciendo sin ningún tipo de presión? "
"Podemos", le dije, y hablaba en serio. Yo sabía que iba a llegar a casa, reproducir toda la noche en mi cabeza, y estar completamente molesto conmigo mismo por abrir la boca en primer lugar. "Tienes razón. Yo no quiero que haya ningún tipo de presión entre nosotros. "Me dio un beso en la frente, inocente como podría ser. "Hey, ¿qué pasa con el niño? ¿Le dirá a sus padres? "
"Voy a decirle que no", me aseguró. "Él está bien. Creo que estamos a salvo. "
"Bien. Lo último que necesito es meterme en problemas por algo que ni siquiera terminé. "
Los labios de Sasha se extendieron en una sonrisa. Ella golpeó su boca contra la mía, y luego abrió la puerta principal. Agarré mis patines en línea y salí pensando que las cosas nunca se confundían con Dani. Puro. No planificado. Perfecto. Toda esperanza había desaparecido a principios de julio. Yo en casa de hoja, el viento de verano a mi espalda, y dejando que los sentimientos buenos y malos se amontonaran en la parte superior de uno al otro hasta que yo no supiera lo que estaba sintiendo, sólo que yo no podía parar y que no estaba seguro de me gustaría, aunque pudiera.





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Sáb Ago 06, 2011 2:35 pm

Ocho
Traducido por Pargulin
Corregido por Maja

Sasha estaba en lo correcto acerca del otoño. Apenas teníamos tiempo suficiente para nosotros. Tenía dos partidos de hockey a la semana, práctica, turnos en Sports 2 Go, y una cantidad cada vez mayor de tareas. Sasha y yo estábamos en la misma clase de leyes y me pasaba su tarea para copiarla al menos una vez a la semana. Al principio no me gustaba hacerlo, no en general, pero especialmente porque era la suya y no me gustaba la idea de usar a mi novia. Después de un tiempo se convirtió en casi una necesidad, como la mentira. Además, por lo general le pasaba la tarea de matemáticas a Keelor, lo que equilibraba todo el arreglo en mi cabeza.
Holland había comenzado en la Secundaria Courtland ese septiembre y, a veces pasaba por los pasillos para ver si me topaba con ella. Andaba por ahí con un montón de niños inteligentes, artistas, la mayor parte del tiempo —niños que, probablemente, habían devorado el Señor de los Anillos en la escuela primaria y ahora escribían poesía llena de angustia para sus blogs.
Holland se negó a darme la dirección web del suyo. Dijo que el anonimato era el punto, lo que le permitía decir lo que quería.
“Entonces, ¿Qué estás escondiendo?” Le pregunté en tono de broma.
Ella me sacó la lengua y dijo:
“Nunca lo sabrás.”
Pensé que no era nada de lo qué preocuparse. Era una buena chica. Podría haber sido parte de la familia de Sasha, si no fuera por el pelo multicolor con el que mamá había estado de acuerdo a finales de agosto.
Una noche, después de un turno poco animado libre de Grayson en Sports 2 Go, le pregunté a Holland, lo que pensaba de la escuela secundaria.
“Es lo de siempre con algunas caras nuevas,” dijo encogiéndose de hombros. “Hannant es muy bueno. ¿Lo tuviste alguna vez para historia?”
“Nop.”
Eso era lo que se decía en la escuela, aunque, definitivamente no se basaba en su aspecto. Era uno de esos tipos que tenía una sola ceja espesa dividiendo su rostro y peludas manos como patas.
“Raines es buena también. No sigue las reglas todo el tiempo, ¿sabes? Como si realmente le gustara lo que está haciendo.”
“Sí, he oído eso,” dijo Holland. “Diego dijo que era la mejor maestra que había tenido el año pasado y que había publicado un libro de poesía hace unos años.”
“¿Conoces a Diego?” El único Diego en la Secundaria Courtland estaba en el duodécimo grado. Tenía un fuerte acento italiano y era la estrella del equipo de fútbol de la escuela. Tuvimos un par de amigos mutuos y nos topábamos en fiestas.
“Escuela pequeña,” dijo Holland. “Ya sabes cómo es —todo el mundo conoce a todo el mundo.”
Sí, y todo el mundo definitivamente conocía a Diego. Era uno de esos tipos por el que todas las chicas mojaban sus bragas. Lo último que supe fue que estaba sumamente serio con una chica en Quebec, lo que parecía hacerle aún más atractivo para el lado femenino de la población estudiantil.
“Sí, supongo.”
“De todos modos, la secundaria es sólo una parada,” agregó Holland. “No tiene nada que ver con lo que realmente está pasando.”
“Esperemos que no,” dije con gravedad.
Holland ladeó la cabeza y me lanzó una mirada divertida. “Estos son los mejores años de tu vida,” dijo en una voz de auditorio. Entonces sonó el teléfono y lo abrió y repitió las palabras en el teléfono antes de pulsar el receptor contras su oído. “Para ti,” dijo ella rápidamente, pasándome el móvil.
“Nicholas, ¿Era esa tu hermana?” retumbó la voz de papá.
“Ella es un fenómeno,” confirmé.
Papá rió secamente en el teléfono. Nunca sabía qué decir cuando se trata de Holland, no desde que ella había decidido ignorar su existencia.
“¿Cómo va el hockey?” preguntó. “¿Manteniendo tu cabeza en alto?”
“Seguro.”
“Bien, bien,” dijo, un alza en su inconfundible voz. “Pensé en ir y ver uno de tus partidos en algún momento. Parece ser la única manera para entrar en tu apretada agenda.”
“¿En serio?” le pregunté dudoso. “¿Cuándo?” Papá siempre hacía un gran alboroto para tratar de que fuera a Toronto a visitarlo, pero estar sentado en su apartamento, viendo el canal de deportes y preguntándome lo que todos en Courtland estaban haciendo, se volvió aburrido rápidamente. Había pasado treinta y seis horas allí, en agosto, tres y media de las cuales las pasé en un restaurante francés escuchando a Bridgette hablar maravillas de la producción de Giselle que había visto dos días antes. Incluso papá había parecido aburrido.
“Bueno, ¿Cómo se ve tu calendario de juegos?” Preguntó papá. Le puse al corriente de los detalles y dijo que iría a mi próximo juego local. “Me gustaría conocer a tu novia también,” añadió. “¿Por qué no le pides que esté ahí también?”
No me entusiasmaba mucho esa idea. Todavía me sentía raro al tener a Sasha alrededor de mamá y Holland. No me malinterpreten, ellas tres se gustaban lo suficiente, yo era el problema. Nunca me importó mezclar a mi familia y amigos, pero era diferente con Sasha. Ella me hacía sentir un poco expuesto. En cierto modo, era lo que quería, pero no quería sentir eso con todo el mundo. Había que protegerse un poco.
Sasha se emocionó mucho por conocer a mi papá, aunque ya había explicado como él era. “Probablemente va a hacer muchas preguntas,” le advertí. “No sientas como que tienes que responder a todo. Es sólo su manera de tratar como entenderte.”
“¿Por qué necesita entenderme?” Preguntó Sasha.
“No lo sé. Para tratar de entender por qué estamos juntos, tal vez.” Él siempre estaba tratando de entender las cosas mejor. Recuerdo una pelea que él y mamá tuvieron cuando tenía once años. Estábamos de camino a las Cataratas del Niágara y música de sintetizador incorpórea de los ochenta sonaba en la radio del coche. No había estado escuchando lo que decían mis padres, pero luego la voz de mamá se disparó: “Es tu análisis de las circunstancias lo único que siempre importa, ¿no? ¿Cómo no te pierdes en tu propia mierda?”
Papá gruñó ruidosamente, rodando los ojos como diciendo, “No es mi culpa que su madre sea emocionalmente inestable. Yo soy claramente la voz de la razón.”
“No te preocupes por eso,” dijo Sasha, sonriéndome. “Vamos a ser evasivos. Volverlo loco.”
Me reí, pero sabía que Sasha no sería así ese día, que probablemente contestaría a casi cualquier pregunta que él hiciera.
De hecho, las preguntas empezaron en el coche con papá proyectando todo su encanto en el asiento trasero. “¿Eres fan del hockey, Sasha?”
“No mucho,” admitió. “Aunque me gusta ver jugar a Nick. Es un gran patinador.”
“Debe serlo. Ha estado patinando desde que ya podía caminar.” Papá me miró con aprobación. “Es lo mismo con la natación.”
Le mencioné el interés de Sasha en los veleros y papá se lanzó a un verdadero P & R*, que continuó hasta que llegamos a la arena. Una energía nerviosa cosquilleaba bajo mi piel mientras entraba a los vestidores. En parte, por el juego, lo que siempre me ponía un poco nervioso, incluso cuando estábamos jugando con un equipo descuidado, como los Garrytown Braves.
Sobre todo era pensar en los ojos de papá y de Sasha sobre mí y la buena voluntad de Sasha por complacer. El potencial flujo libre de información me puso más incómodo de lo que debería y tiré el bolso de hockey al suelo, tratando de despejar mi cabeza de todo, excepto del juego.
Keelor estaba a medio camino de pegar cinta adhesiva a sus palos de hockey, el primer paso en su ritual previo al partido. Levantó la barbilla y dijo, “¿Cómo está el viejo?”
“Igual que siempre,” confirmé. Los padres de Keelor habían sido geniales choferes para llevarnos a los a los dos a los juegos desde la partida de papá. Mamá no se acercaba a tirar su peso en ese departamento.
“¿Sí?” Dijo Keelor. “Tienes suerte de que no está en escena con más frecuencia. El mío me castigó de por vida esta mañana.”
“¿Por qué?”
“La hierba en mi escritorio.” Keelor rodó sus ojos. “¿Puedes creer eso? Revisaron mi jodido escritorio. ¿Qué dice eso de la confianza?” Sacudí la cabeza y abrí la cremallera de mi bolso mientras Keelor continuaba. “Dijeron que he estado actuando errático últimamente.” Él rió. “¿Te parezco errático?”
“¿De dónde sacaron esa idea?” Le pregunté. Probablemente había sólo tres o cuatro personas que conocía que no parecían erráticos.
“Por esa vez con Karyn en la sala de estar,” me recordó. “Y Bekker llamó a mi casa por las clases de geo que me perdí. Hombre, que chiste.” Geografía era la clase que normalmente no podías saltarte sin temor a represalias. La Sra. Bekker era una mujer descoordinada, caminando a la zona de desastres con un extraño acento que traducía las palabras en sonidos ininteligibles como: altocoeefishientde heerbadcobre**
“Eso es duro, hombre. Deberías decirles que tú y Karyn terminaron. Puede ser que ayude.”
“Oh, les dije,” dijo con fuerza. “No hizo ninguna diferencia. Ni siquiera creo que me creyeran.” Era la verdad también. Es curioso cómo la gente que te ha conocido por largo tiempo no puede reconocer la verdad cuando la oye. Tal vez eso significaba que no tenía nada de qué preocuparme con Sasha y papá después de todo.
Mi cabeza se vació en el momento en que pisé el hielo. El aire frío se precipitó en mis pulmones y me olvidé de todo. Sólo nosotros, el disco y el sentimiento despierto en mi piel que decía que algo realmente bueno iba a suceder. A veces el juego va mejor cuando te sientes lo suficientemente bueno y seguro, tuve una asistencia de doce minutos en el primer período, pasándole el disco a Keelor en la ranura superior. Lo tomó instantáneamente y anotó el primer gol en lo que terminó siendo un hat trick. Los Braves lo lanzaron contra los tableros toda la noche, pero Keelor no se detuvo. Siguió su camino a la red y yo también. Estaba justo detrás de la línea de meta cuando atrape al portero de Garrytown tomado una siesta y lancé un tiró en su hombro.
De vuelta en los vestidores, Gavin, Keelor, y el resto del equipo caminaban alrededor dándose palmadas unos a otros en la espalda, felicitándose por la victoria de 4-1 y hablando acerca de cómo los Braves no podían manejarse bien en el hielo.
“Nick, ¿era tu papá allí afuera?” Gavin dijo desde el otro lado de la sala.
“Está teniendo un sesión de llegar-a-conocerte con Sasha,” confirmó Keelor. Una almohadilla para codo navegó por el aire entre nosotros mientras Gavin gemía con simpatía. Lancé la almohadilla otra vez por la dirección de donde había llegado y comencé a quitarme los patines, con prisa por terminar la noche de una vez. Por lo menos Bridgette no había venido. No creo que pudiera soportar otra lección de ballet, no educadamente de todos modos.
Y era educado, escuchando a papá y Sasha charlar sobre ciencia, política, y el agotamiento de la capa de ozono. Me zambullí dentro y fuera de la conversación mientras comprobaba el juego de los Toronto Maple Leafs en el monitor en el restaurante. “¿Alguna vez piensa renunciar?” Papá dijo, de pronto centrándose en mí. “El hockey parece mantenerte muy ocupado. Debes mantener tus calificaciones altas para la universidad, sabes.”
“Ya lo sé.” Esta era la parte de la noche, donde comenzaba a demostrar su preocupación paternal por mi bienestar. Lo tengo, papá. ¿Podemos pasar al siguiente acto? “Renunciaría a mi trabajo antes de renunciar al hockey.”
“¿Entonces por qué no lo haces?” preguntó.
Me concentré un nivelar mi mirada en su dirección. “Porque necesito el dinero.” El trabajo de mamá y el pago de manutención de los hijos cubrían lo básico, pero ¿Desde cuándo lo básico te llevaba a alguna parte?
Papá levantó las cejas antes de cambiar su mirada a Sasha. “¿Tienes un trabajo a tiempo parcial también?”
“Hago un montón de niñera,” dijo Sasha, “pero la paga es miserable.”
“Y están los niños enfermos y sierras mecánicas,” le recordé.
“Cierto,” dijo Sasha, sus ojos bailando. Le pregunté cómo estaba nuestro joven amigo Elijah últimamente y por unos segundos se sintió como si estuviésemos sólo los dos sentados en esa cabina de madera, dejando que la conversación vagara sin esfuerzo de ida y vuelta entre nosotros. De hecho, la eché de menos cuando la voz de mi padre se unió de nuevo.
Con todo, la noche no estuvo tan mal. Las cosas nunca van mal en el momento en que esperas que lo hagan. Cuando estas completamente relajado, ajeno a cualquier peligro potencial, es cuando suceden cosas malas. Alguien debería sacudirte la cabeza y decirte que mantengas la cabeza en alto cuando te ven caminando así.
Los padres de Sasha insistieron en invitar a papá a tomar un café cuando la dejamos en su casa. La Sra. Jasinski le dio un buen vistazo, como si estuviera tratando de memorizar sus características para una descripción a la policía. “Ustedes dos se parecen tanto,” comentó. “Deben escuchar eso todo el tiempo.” Uh-huh. Entonces el señor Jasinski preguntó sobre el trabajo de papá como un planificador de la ciudad, lo que proporcionó una gran cantidad de combustible para la conversación.
“Parecen ser una familia agradable,” dijo papá en el coche más tarde. Así es. “Y Sasha es una joven brillante.” Uh-huh. “Nicholas.” Esa última palabra flotaba en el aire mientras papá fijaba su mirada en mí. “¿Está todo bien con ustedes dos?” Claro que lo está. “Lo que quiero decir es –estás siendo cuidadoso, ¿verdad?”
¿Siendo cuidadoso? Mi cabeza se levantó antes de que pudiera detenerlo. Esa era una conversación que no quería tener por muchas razones. Por un lado, no era asunto suyo lo que pasara entre mi novia y yo. Por otra parte, el tema era prematuro y no quería que él supiera eso tampoco. El hecho de que no estuviésemos durmiendo juntos era información muy personal tanto como si lo hubiéramos estado.
“Todo está bien, papá,” le dije. “No tienes que hacer esto.”
“Estoy seguro de que no,” continuó, sus ojos en la carretera. “Pero sigo pensando que debería. Sólo porque no nos veamos el uno al otro todo el tiempo no significa que no quiera participar en tu vida. Siempre puedes hablar conmigo. Espero que lo sepas.”
“Gracias,” dije bruscamente. Eso era algo bueno para escuchar, pero no quería ir allí. Nathan era la única persona recibiendo cualquier información sobre el tema y ni siquiera le había dicho mucho. Sobre todo era Sasha y yo tratando las cosas sobre la marcha y las nuevas normas, ropa opcional, estábamos muy bien.
“Entonces sólo déjame terminar, ¿de acuerdo?” La voz de papá era extrañamente seria, como si temiera equivocar sus líneas. “Muchos jóvenes tienen relaciones sexuales sin medir las consecuencias, pero hay un montón de cosas de las qué preocuparse —enfermedades y embarazo—, y debes actuar de forma responsable, por el bien de ambos. Tienes que cuidar a la chica con la que estás. Incluso si ella dice que está tomando la píldora o tiene su período. ¿Entendido?” Asentí con la cabeza como si mi vida dependiera de ello, la vergüenza picando en el interior de mi estómago. “No quieres encontrarte en una complicada situación hasta que estés listo para tratar con ella. Así que condones todo el tiempo, ¿verdad?”
“Te escucho,” le dije en voz baja. Una maleza enmarañada estaba creciendo dentro de mí; sus hojas puntiagudas haciendo cosquillas en el revestimiento de mi estómago. Miré por la ventana del coche y me di cuenta, con una respiración poco profunda de alivio, de que estábamos a dos cuadras de mi casa.
“Okey.” Papá asintió con la cabeza. “Bien.”
Ninguno de los dos dijo nada hasta que llegamos a la entrada. Le di las gracias a papá por venir al juego y agarré mi bolso de hockey de la cajuela. “Echo de menos verte jugar,” dijo. Los dos estábamos de pie junto al coche y la mala hierba se metió hasta mi garganta, amenazando con ahogarme. A veces echaba de mucho de menos como eran las cosas antes, pero no tenía sentido emocionarse y hablar de ello.
“No tienes que extrañarlo,” le dije. “Aun está pasando.”
“Cierto,” dijo papá a la ligera. “Tienes toda la razón.” Metió la mano en su cartera y me entregó dos crujientes billetes de cincuenta dólares. “Dinero para sexo seguro.”
“Okey.” Todavía estaba mirando a los frescos billetes en mi mano. “Gracias.” Los metí hacia abajo en mi bolsillo trasero. En mi cabeza ya le estaba diciendo a Sasha y ella decía: “No puedo creer que le hayas dejado pensar eso.”
“Danos una llamada,” dijo papá, entrando en el coche. “Nos encantaría volver a verte pronto.” Nosotros. Me recordé darles una llamada la próxima vez que abriera un nuevo ballet. ¿Cómo dormiría por la noche sin una descripción completa del vestuario y el elenco? Papá tocó la bocina mientras iba marcha atrás en la calzada, metí mi bolso de hockey en la casa y le envié un correo a Sasha con cada palabra.
***
Sasha tiene un oso de peluche llamado Toby en su cama, una cosa realmente andrajosa con puntadas en su estómago. La primera vez que lo vi fue cuando me dio la gira oficial de su casa en julio.
“¿Cuánto tiempo has tenido esa cosa?” le pregunté. “¿Puede dormir contigo en la noche?” Yo sabía la respuesta antes de que ella abriera la boca. “Eso es tan lindo,” dije, envolviendo mis brazos a su alrededor en la puerta. “Eres tan linda.”
Esa chica tenía toda su historia almacenada en su habitación —trofeos de veleros, álbumes de fotos con las inscripciones de sus padrinos y viejas tías, incluso su álbum de bebé. “¿No debería tu madre tener esto?” pregunté, hojeando el álbum.
“Tenemos un montón de álbumes de familia en la sala de estar.” Sasha enrolló su cabello alrededor de un dedo. “Este es mío, para cuando me vaya de casa. Es gracioso, sabes...” Ella echó un vistazo a una foto de ella pequeña, lanzándose sobre una alfombra granate. “Ni siquiera se siente como yo.”
“Pienso lo mismo cuando miro las mías también.” Una en particular. Estoy cerca de los tres y estoy usando estos pantalones de color marrón oscuro por los que estaba loco en esa época. Es invierno y estoy mirando hacia abajo a la nieve como si estuviera hipnotizado. Me gustaría poder recordar exactamente lo que sentía cuando esa foto fue tomada, pero no puedo. Es como Sasha, dijo, como si ni siquiera fuera yo.
“Oh, tienes que mostrarme las tuyas,” Sasha suplicó. “Todas.”
“De ninguna manera,” bromeé, pero realmente quería. Sobre todo esa.
Sasha y yo nunca hemos tenido un momento a solas en su casa. O su hermano, Peter, saltaba en la sala de televisión sobre un pie, diciéndonos lo que había sucedido en la escuela ese día, o nos sentábamos en la mesa de la cocina, intercalados entre sus padres. Era una mesa redonda, demasiado pequeña para cinco, y nunca me sentía bien sentado allí —me sentía como un hijo adoptivo demasiado grande—, y ese sentimiento me hacía permanecer callado.
Los cinco estábamos sentados allí, todos juntos, apretados, una noche cerca del comienzo de octubre. Estábamos comiendo pollo y arroz y los padres de Sasha estaban hablando sobre construir una extensión en la casa, mientras que Peter metódicamente recogía un grano de arroz a la vez y lo tragaba, un proceso que parecía que iba a durar un centenar de años. Mi celular empezó a vibrar en mi bolsillo, pero recogerlo en medio de la cena, probablemente contaría como un defecto de personalidad, así que lo ignoré. Un par de minutos más tarde sonó el teléfono de la cocina y la señora Jasinski continuó charlando mientras agarraba el receptor de la pared.
Ofreció un elegante hola y sostuvo el auricular. “Es en realidad para ti, Nick,” dijo. “Alguien llamado Nathan.”
Salté y tomé el teléfono, consciente de cuatro pares de ojos sobre mí. “Hey, Nate,” dije en voz baja en el receptor, “Estoy medio en el medio de algo aquí.”
“Lo sé,” dijo Nathan. “Lo siento, pero realmente necesito hablar contigo ahora mismo. Holland me dijo que estabas allí. Realmente...” la voz de Nathan se cortó. “No puedo esperar. Le dije a mi papá y... tengo que verte, ¿De acuerdo?”
“Sí, claro.” Mi sangre corría velozmente bajo mi piel, pero no quise emitir ninguna señal de ansiedad. Los ojos de todos estaban de vuelta en sus platos, pero podía sentir a toda la familia escuchando. “¿Dónde estás?”
“En el centro comercial.” Nathan dejo salir una carcajada aguda. “No podía pensar en otro lugar a donde ir.”
“Está bien. Dame unos minutos para llegar allí. Nos vemos en el patio de comidas.”
“Está bien,” dijo Nathan débilmente.
“Oye, todo va a salir bien, Nate. Sólo espera por mí, ¿está bien?”
“Estoy esperando,” confirmó, y entonces él se había ido.
Todos los ojos se centraron de nuevo sobre mí.
“¿Está todo bien?” preguntó la señora Jasinski. Se veía preocupada lo que hizo que me gustara más.
“Es mi amigo. Me tengo que ir.”
“¿Necesitas que te lleve?” El Sr. Jasinski ya se estaba alejando de la mesa.
“No es necesario,” le dije. “Están en medio de la cena.” Pensé que podía imaginar la escena en el auto —el papá de Sasha mirándome con expectación, esperando a que explicara de lo que se trataba la emergencia. Ni siquiera lo culpaba, yo probablemente querría saber también.
Sasha me acompañó hasta la puerta y me apretó el brazo. “Llámame cuando llegues a casa,” dijo.
Caminé hasta el final de su calle, buscando por cambio en mi bolsillo. Había una parada de autobús cerca de la esquina y con un poco de suerte un autobús urbano podría pasar pronto. Una anciana en una chaqueta larga estaba esperando también. Miró a través de mí, haciéndome sentir como un delincuente juvenil.
“¿Sabe cuándo el autobús va a estar aquí?” le pregunté. Ella negó con la cabeza en silencio, aun evitando el contacto visual. “¿Pasan con frecuencia?” insistí. Hizo lo mismo.
Cuando el autobús llegó diez minutos más tarde, tenía un logotipo de NYC pintado en uno de sus lados que la empresa de autobuses Courtland no se había molestado en pintar y miré de nuevo hacia ella, decidido a marcar una respuesta positiva. “¿Se dirige a Nueva York también?” pregunté con una sonrisa de vecindad. La mujer me miró y dio un paso hacia la acera. Empecé a preguntarme si ella tenía un par de tornillos sueltos, pero empezó a charlar, muy sensatamente, con el conductor del autobús tan pronto como la puerta se cerró detrás de nosotros.
Quince minutos más tarde estaba corriendo a través de Courtland Place. Nathan estaba sentado en una mesa en el patio de comidas, pálido y solo. Me deslicé en el asiento frente a él y puse mis manos sobre la mesa. “Siento que me tomara tanto tiempo. ¿Estás comiendo algo?” No lo estaba, pero no sabía qué más decir. “¿Quieres que te consiga algo?”
“No tengo hambre,” dijo Nathan en su palma.
“Entonces, ¿podemos hablar aquí?” Bajé mi voz. “¿Qué pasó?”
“Me cansé de ser cobarde, así que le dije la verdad y...” Nathan exploró el área inmediata. Apoyó la cabeza en sus manos, sus dedos enganchados alrededor de sus oídos. “Él dijo que era sólo una fase, como una cosa experimental que pasaría. Le dije que no era así —que siempre he sido así, desde que tengo memoria.”
“Desde que tienes memoria” repetí. “¿Cómo cuando tenías seis?”
“Siempre,” confirmó. “Antes incluso de pensar en cómo m e llamaba. Siempre supe que había algo diferente.” Asentí alentadoramente, pensando en los dos cuando teníamos once, haciendo skate-boarding en el parque, y que él lo supiera, incluso entonces. “Pero él no dejará que sea así. Dijo que no lo aceptaría viniendo de mí a los dieciséis años y que no quiere oír una palabra más al respecto. Dijo que cuando sea mayor y me vaya de casa, voy a ser capaz de hacer lo que quiera pero no ahora. Su casa. Sus reglas.”
“Tal vez sólo necesita tiempo,” le ofrecí. “Tiene que ser una sorpresa.”
“No fue una sorpresa para ti.” suspiró Nathan. “Ya sabes cómo es él, Nick. Piensa que es débil de alguna manera.” Nathan miró a la mesa, con los ojos rojos, y sabía que teníamos que empezar a movernos antes de que perdiera la cabeza en medio del patio de comidas.
“Vamos.” Llegué a su lado de la mesa y lo golpeé el brazo, recordándole que todavía estaba allí. “Vamos a mi casa.”
“No lo sé.” Me miró con los ojos brillantes. “No quiero hablar con nadie más.”
“Nos dejarán en paz,” le prometí. “Vamos a pasar el rato en mi habitación. Vamos.” Me puse de pie en primer lugar. Nathan se frotó los ojos con fuerza antes de transportarse a sí mismo a sus pies. Me sentía agotado al verlo. Quería decirle a su papá que Nathan estaba bien de la forma en que estaba y que él era el que tenía que cambiar. Había demasiada mierda machista pasando en la casa de Nathan todo el tiempo. Me hizo feliz de tener a mis padres. Si le digiera a mi papá que era gay, probablemente sólo se hubiese visto asustado y entregado más dinero para sexo seguro.
Me preguntaba cómo hubiera reaccionado la mamá de Nathan. Ella murió de cáncer cuando Nathan tenía ocho años y a su padre no le gustaba hablar de ella. Estaba seguro de que su padre nunca se había sentado con Nathan y dicho, “Tenemos que tomar un poco de tiempo para adaptarse a esto como una familia.”
Nathan miró cansadamente hacia mí cuando igualó mi paso. “Gracias,” dijo, encorvándose como si estuviera preparándose para protegerse del frío. “No sabía qué hacer.”
Nathan tenía más amigos que nadie que conociera. Había tanta gente a quien podría haber llamado, pero tal vez no estaba seguro de si entenderían. Ni siquiera yo estaba seguro de haber entendido bien al cien por ciento, pero sabía que yo iba a estar allí, sin importar qué.
Él haría lo mismo por mí. Él siempre lo había hecho.
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Michy el Sáb Ago 06, 2011 5:46 pm

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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por je_tatica el Sáb Ago 06, 2011 9:06 pm

gracias por la maraton de capis pame...
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por AreLiZ el Sáb Ago 20, 2011 1:26 am

muchisimas gracias x los capis..
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por NikeenFray el Dom Sep 04, 2011 3:00 am

les filles du bon travail!

(Buen trabajo chicas! )
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por cieloazul el Miér Nov 02, 2011 4:49 pm

al fin me puse al día, ya no habrá capis?
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Miér Nov 02, 2011 10:28 pm

Está en corrección final, pero lo lleva Drifted, no yo





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por luthien1306 el Vie Nov 04, 2011 12:22 pm

esperando el desenlace de este libro Shocked Shocked
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Suri23 el Dom Nov 06, 2011 8:49 pm

Shocked wowww quede con ganas de leeer mas!
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por lorena86 el Lun Nov 07, 2011 4:35 am

gracias x los capis.
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por cieloazul el Lun Nov 07, 2011 8:14 pm

siii quiero saber cuando termina, aqui pondrán el enlace de descarma me imagino
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Pamee el Lun Nov 07, 2011 8:30 pm

Como siempre





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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por Selene el Miér Nov 30, 2011 5:40 pm

Gracias chicas quiero saber como termina esta historia
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por maniarbl el Mar Dic 13, 2011 12:54 am

Ya terminó el libro?
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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por maquita el Sáb Ene 21, 2012 10:12 pm

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Re: I know it's Over - C.K. Kelly Martin

Mensaje por muse el Lun Feb 20, 2012 5:50 pm

ya terminó??? está en revisión??? Dios que buen trabajo hacen!!!! dónde lo podré descargar?
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